Bienvenidos

Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




viernes, 31 de agosto de 2012

Necesito imaginarte



No hago otra cosa.
No me basta la realidad, necesito
imaginarte. Y cuando no estás que estés
en mí todavía más presente.

Ensoñarte con todos mis sueños
y elegir tus zapatos (los rojos
son para mí muy importantes)
o ese largo collar de estrellas y dones.

Me gusta sorprenderte
por detrás y besarte en lo más impensable
de la felicidad, o del olvido.

No, no me basta la realidad para amarte.
Porque tu amor sobrepasa el tiempo
y la apariencia de los sentidos y la luz de poniente
y el color de las verdes praderas del salmo XXIII.

Necesito acariciarte
justo cuando la vida me da más vueltas
(se pone terca y ardua y cobarde),
o cuando la literatura se vuelve indescifrable
y no entiendo nada de mí ni de nadie.

No hago otra cosa mi amor,
no hago otra cosa que descubrir en ti
nuevas versiones del amor y de tus sueños.
Porque tú me salvas.

jueves, 30 de agosto de 2012

Verano



Poco queda. Ese tiempo
de vacaciones donde apreciar a conciencia
el amor de la belleza,
y otear el alma buceando en la luz o yendo en bicicleta.

Sentarse en las olas del mar o en la orilla
de un río o en el rumor de su piel.
Caminar, leer, escuchar... Poco queda.
Pensar en el jardín, contemplar sin más
unas piedras o un poco de tierra.

Y alzar los ojos al cielo, donde ponías tu vida
después de escribir los primeros versos.
Las hojas de la higuera, las nubes, las moscas,
la voz del cartero... Y la nostalgia
del abuelo y el pozo y las campanas de la iglesia
y aquellas tormentas en pleno campo.

Poco queda
para volver a mi memoria
y correr al bar para comprar un helado,
y oler de nuevo el aroma del café y del tabaco
y de esta felicidad
que solo sigue siendo posible en verano.


miércoles, 29 de agosto de 2012

Claridad y brevedad de ideas en lo que respecta a mi amor (¿Qué mas da la literatura?)


La quiero tanto
que debo de estar a punto
de alguna explosión termopasional.
En mí ya no controlo nada
y acudo a la poesía
para no volverme definitivamente loco.

¿Es solo cosa del deseo
-¡qué cuerpo le diste Dios mío!-
o es una suerte de metafísica del hombre
cifrada en todo lo que hace y veo?

Estoy enamorado de ella
(no puedo vivir sin pensarla
lo más lentamente posible),
tan enamorado que repito lo mismo
una y otra vez, tan enamorado
que busco en vano yo que sé el qué
para explicarlo y explicarla y explicarme.

Así de sencillo.

martes, 28 de agosto de 2012

Vacaciones 2012



Ya queda menos. Poco a poco
se acerca la fecha. Y sabes
que lo mejor no está por venir.
Lo mejor es esto: la antesala de los días
con los que sueñas.
Esto: ser feliz
con la ilusión y su sorpresa.
Lo mejor de las vacaciones
se disfruta antes, justo ahora, cuando piensas
y planificas el gozo, tan a punto todo.
Tienes ante ti el alborozo del viaje
o el regocijo de la familia.
Y dejarás de mirar el reloj y la agenda,
y llenarás las maletas de paisajes.
Ay, esta expectativa es lo más grande.
Ante ti esas semanas
no estrenadas, sin abrir,
como el regalo más deseado y deseante.
Sí, lo mejor es esto: los contados días
que quedan para irse.
Mirad, ahí están las vacaciones: enteras
de frescura, frondosas, nacientes.
Los libros que leeré sin interrupciones,
las excursiones y las pipas
cabalgando junto a John Wayne
por el sur de Tejas.
¡Qué distintas las mañanas!
Sin prisa vestirás de luz las horas
y quizá pintarás de blanco algún mueble.
O simplemente te sentarás
a verlas venir cuando anochezca.
Lo vives con más intensidad hoy
que entonces, cuando quieras tumbarte
de espaldas al tiempo
y sientas que no puedes
y que apenas queda nada para la vuelta.

lunes, 27 de agosto de 2012

Nos queremos más



Debes de pensar que me pasa algo raro,
que no soy el mismo.
Y tienes toda la razón. He dejado de ser
aquel muchacho que conociste (más bien anodino
y con aquellos poemas horribles),
que se casó contigo muy nervioso
y que pasó a ser un sorprendido padre de familia.

El caso es que ha ocurrido.
Después de tantos años por fin sé que te quiero.
Como lo oyes. Que lo sé a conciencia,
en constante revolución de ternura,
de búsqueda y captura de tus sueños y caricias,
o de cualquier mínimo gesto
de tu silencio.

No es que antes no te quisiera,
te quería,
pero me quería más a mí, lo reconozco.
El otro día lo dijiste: "Nos queremos más".
Al menos por mi parte
ya iba siendo hora de darme cuenta de ti,
de tu amor, de tu vida.

De repente te vi (¿recuerdas
que te hice una fotografía?) y tu cuerpo
adquirió nuevo resplandor, inusitado porte.
Te vi, y yo había desaparecido en ti, ya no estaba.
Solo quedaste tú de todo
lo que yo era antes.

Desde primeras horas
ando al acecho de tu alma
y te abrazo y respiro tu almohada.
Y mientras te secas el pelo y te vistes
de elegancia -hoy falda beige y camiseta blanca-
se me va desnudando la mirada.

Sí, debes de pensar que algo insólito me ocurre.
Y es verdad: eres tú, que me amas.
Y que por fin he aprendido a verte.

domingo, 26 de agosto de 2012

Por la mañana, cayendo en la cuenta de la vida



Hace un momento caminaba por la calle.
Restos de basura
y de manifestaciones y siglos.
Banderas anarquistas y comunistas (todavía)
y alguna otra republicana en el suelo
o en pegatinas diseminadas por el olvido.

Pero bueno. Lo mejor de todo
los geranios encendidos de una plaza
y el frescor de la brisa. Y la gente.
En los semáforos aprovechas la nostalgia
y la pena que te producen las cosas que ves.
Belleza y esperpento. Y el cielo

sábado, 25 de agosto de 2012

Escucho su voz enamorada




Escucho su voz. Y me quedo pensando
en ese amor inesperado
-el amor siempre es inesperado y nuevo-,
en ese amor radical, increíble, sin remedio.
¡Quién iba a esperar algo así, decidme!

El tono de su voz acaricia las palabras,
esas palabras de todos los días,
pero completamente entregadas.
El corazón es otro, la vida es otra, todo
ha cambiado, es más perfecto en su desafío.

Esa voz más tierna y suave,
esa voz que solo sabe hablar de lo que ama
(o de lo que calla) sin dar con la expresión exacta.

El amor -su amor- es lo que importa.
No es cosa de un instante
o de un verso o de un dislate.
Es cosa de todo el ser, de todo su ser.
Y de su talle.

Parece mentira
que exista algo -y alguien- tan sublime.
Esa persona. Ana. Esa persona
sin la que ya no sería nada real, o posible.

Hay palabras que insisten: pasión,
ternura, luz, temblor, maravilla, suspiro...
¿Qué puede decir el amor de su amor
a la vez cautivo y libre?

Escucho su silencio
-que es la parte sustancial de la voz,
de su voz, del alma-.
Y me emocionan todas sus palabras
porque están enamoradas. Hay palabras que insisten: pasión,
ternura, luz, temblor, maravilla, suspiro...
¿Qué puede decir el amor de su amor
a la vez cautivo y libre?

Escucho su silencio
-que es la parte sustancial de la voz,
de su voz, del alma-.
Y me emocionan todas sus palabras
porque están enamoradas.









viernes, 24 de agosto de 2012

Cuando te acercas



¿Para qué voy a escribir ningún poema
si estás conmigo, si te miro ahora
extender la toalla a mi lado
y me dices que te hago feliz?

El sol es testigo de ti y de mi amor
cuando te desprendes por fin del pareo
y veo tus piernas
que se apresuran hacia mi beso.

jueves, 23 de agosto de 2012

Motivos (Con ligeras variantes)



No escribo para gustar.
Y me quedo pensando para qué
diantres escribo
mientras llega el olvido (que llegará).

Puede que para creerme que estoy aquí,
que sigo todavía vivo.
Y que es real su amor,
y el mío.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Me enamoré



Me enamoré de las negras ondas de su melena,
de aquella caída en libertad sobre su espalda.
Me enamoré de la proporción mágica de su talle
y de cada pierna con su media.
Me enamoré de su estrecha cintura
donde la mirada no dejaba de dar vueltas.
Me enamoré definitivamente de aquellos brazos
que florecían en unas manos llenas de galaxias.
Me enamoré como un tonto (el más listo de los hombres
soy yo, porque estoy con ella desde entonces),
me enamoré del colmo de sus labios
que pronunciaron por vez primera mi nombre.
Me enamoré en el acto, y fui directo a sus ojos,
sin que nadie pudiera impedirme el paso.
Allí estaba -y aquí está-, tan perfecta.

martes, 21 de agosto de 2012

Bibloconcupiscencia



En mi biblioteca hay cientos de libros
que aún no he leído,
pero el sábado compré dos más
(aforismos de Pessoa y entrevistas a Tolstói)
para pasar el domingo.

lunes, 20 de agosto de 2012

Eres un incendio




Se ha declarado un incendio en mi vida.
Atención, peligro, se acerca
su fuego a mis ojos,
desde donde se propaga a mi pecho.
¡Cómo quema el corazón a tu paso!
¡Cómo prende en fantasías tu cuerpo!
Las palabras son ascuas como caricias.
Y todo lo que es mío arde sin remedio
cuando vuelves de la ducha.

domingo, 19 de agosto de 2012

Anoche



-"Me voy a la cama". Y yo te sigo
hasta paradisíacas playas del Pacífico Sur.
Me tumbo a tu lado, sin decir nada.
-"Di algo", insistes siempre.
Y yo mudo de luz, de amor, de vocabulario.
Y cuando me acaricias la cabeza
se me ocurren los pensamientos más puros,
u otros más insensatos y valientes, o al menos
aquellos que no conciben otra maravilla que el verte.
Y yo intento un abrazo (estoy en mi deseo),
pero te escabulles entre palabras.
Hasta que me pides un masaje en la espalda,
y ya no me queda otro remedio
que explorar el horizonte de tu cuerpo.

sábado, 18 de agosto de 2012

21 Años



Había escrito un texto muy largo.
Pero lo he borrado.
Y he ido corriendo hacia ti,
para amarnos de nuevo con fuerza.

Pero me ha sabido todavía a poco,
y he vuelto a insistir en tus labios, muy despacio.
Tan despacio que he perdido el conocimiento
de todo lo que no sea tu cuerpo,
con ese cadencia de cariño, es decir, de alma.

Y me tomas del brazo, y me llevas en volandas
hacia la ternura más extrema,
y haces una fotografía de un beso.

21 años. Este matrimonio
desde donde diviso a Dios, este amor
desde donde me asomo a los más increíbles sueños
de la literatura o del Universo.

Eres real. (Y lo escribo
porque a veces me entran dudas).
¿Eres real, mi vida?
¿Tan real como el sol o mi deseo?
¿Tan real como este collar de perlas?

Déjame meter mi mano en tu pecho,
y acariciar la realidad
de todas y cada una de mis fantasías.

viernes, 17 de agosto de 2012

Poética del Amor





Tengo ganas
de quedarme a solas contigo.
Pero del todo.
Sin nada
que nos estorbe el corazón,
o el roce del alma.
Solos, los dos,
con el único propósito
de amarnos
hasta la extenuación
de la poesía.

jueves, 16 de agosto de 2012

Lo que peor llevo en la vida



Lo que peor llevo de la vida
es su indigestión de realismo
y el no tener ni un minuto de lucidez
para estarse quieta
y callarse de una maldita vez.

Lo que peor llevo de la vida
es esta suerte de escepticismo en los sueños
y el haber dejado de creer en el alma
como si nada fuera a suceder.

La verdad es que la vida se ha vuelto tediosa
de tan escasa inteligencia,
y con esa insistencia en todo lo más trivial.

Ya estoy harto de tanta hartura
y de vivir exclusivamente en el tiempo
y en un tiempo donde el mayor prestigio
es ser idiota.

Yo deseo la trascendencia
(y la paz) de un brillo cualquiera de su mirada,
y amarla -a mi reina- por tierra y por mar,
y por el aire de toda fantasía,
llegando así a la entraña de mi vida.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Aviso a Almanautas




*Almanauta: Persona que no se conforma y que no se deja llevar por las apariencias. Persona que trasciende lo que hay y lo que llega. Persona que no se acobarda y que mira el amor a la cara.

Almanautas. Y todo aquello que tenga que ver con el espíritu. Cualquier detalle, palabra, acción. La lectura de un libro, el beso a nuestros seres queridos, la limpieza de la casa, ir a la piscina y flotar en esa transparencia del agua... La vida espiritual lo es todo, lo informa todo. Pero sin rarismos ni pesadez. Lo de siempre. Hacer la cama o escribir un poema o la lista de la compra. Leer el periódico y poner en orden la ropa. El almanauta es una persona normal, que disfruta de la vida, que toma el sol, que se cansa o no puede más, que ama con el sexo y con la sonrisa y la entrega y la sinceridad y la paciencia. El almanauta boga por las estrellas y bucea por la belleza, y quiere ser feliz no a costa de los demás (eso es un bulo pero no felicidad) si no por y para ellos, poniéndose en su lugar. Mujeres y hombres de ideales altos y de sueños que no se rinden. No importa lo que digan o murmuren las comadres. El caso es perseverar en el azul del cielo y en la ternura de la luz y en la pureza del alma. Cada día es una revelación de gozo. Los almanautas no pierden ocasión de embeleso, de trascender una llamada de teléfono, un correo, un brillo, una flor o un atasco en el tráfico. El almanauta no es un panoli o un ingenuo. Indaga en la mirada y en los versos y en Dios y en la fronda de los árboles (llevo días dando vueltas a las flores de unos magnolios). Los raros son los que prescinden del alma para vivir. ¿Qué vida es esa, qué vida puede respirarse de esa forma? La angustia, el ahogo, la depresión en buena medida proceden de esta falta de fe y de alma. Y ¡qué pocos creen de verdad en la belleza, y en el milagro que es la ternura! Basta una caricia, basta hacer bien las cosas, basta ser coherente con la poesía que intuimos en el mundo. El mundo, el mundo. Parece que se ciernen sobre él solo catástrofes y blasfemias. Pero el mundo, si os fijáis con detenimiento, es de los amantes, de todos esos almanautas que no tienen miedo a nada.

martes, 14 de agosto de 2012

Apuntes de paisaje



La cebada y el trigo. Los campos en barbecho. Flores y árboles diseminados en la mirada. Cementerios donde el alma se fija, y piensa. Pueblos hechos de silencio y siglos. Carreteras vacías que se dirigen hacia otros paisajes, u otro tiempo donde dicen que llovía más y la gente era más sencilla. Y en el cielo el resplandor de Dios que deja un rastro de luz y colores y nubes. En fin, toda esa nostalgia que vuelve cuando recuerdas tu infancia. Y ese descubrimiento paulatino de la poesía.

lunes, 13 de agosto de 2012

¿Cuanto hace que no escribo una carta?




¿Cuánto hace que no escribo una carta? Una epístola o misiva. O al menos una breve postal. ¿Cuánto hace que no tomo el bolígrafo o la pluma y escribo al amigo o a mi mujer o a mis hijos? Pegada el alma al papel, con esa morosa caligrafía donde la confidencia o el amor o la noticia del último libro leído va explicándose y explicándome? ¿Cuánto hace que he dejado de escribir esos trazos súbitos de tinta y lenguaje y vida? Ni sé. Y esa carencia es una pérdida clara de intimidad, de roce, de trato y de cariño. Pero también una carta es una acto de pensamiento, de análisis de lo que es y sucede. Y la enumeración pormenorizada del bullir de tantos sueños. Esa forma de escribir a mano, tan personal, tiene mucho de presencia, de caricia. Ese aroma del papel y de la tinta, ese rasgar despacio el sobre y leer cien veces el remite, su procedencia. Una carta en si misma es un viaje y una ilusión y un consuelo. Un signo de esperanza, un abrazo, un beso que tantas veces volvíamos a besar o a releer. Yo guardo todas aquellas cartas en las que me fui formando, en las que aprendí a desmenuzar tanta literatura y tanta vida. Pero no basta. Es preciso tomar de nuevo la pluma, limpiar la tinta seca, recuperar el alma, e ir dejándonos llevar por esa dulce caligrafía.

domingo, 12 de agosto de 2012

Todos los cuerpos son azules en verano




Ahora sí. Nos vamos, casi. Descansaremos junto a las vías por donde pasaba el tren cuando era muchacho, y abriré la puerta de mi casa con su aldaba. Y de madrugada me levantaré para a través de esa vieja y carcomida ventana volver a contemplar el bagaje de luz de las rutilantes estrellas. Pero ya no sé en que tiempo me suceden las cosas. Esquivo las horas para acercarme un poco más a su boca. Y leer apoyado en sus piernas. Desde ellas afronto el barullo de los hijos y la bonanza de las nubes. Y colecciono colores en el vaivén de sus volúmenes. Elásticos bañadores de la belleza. Ya estoy, ya llego. ¡Vamos, corred! Al agua de cabeza. Nos zambullimos…Y todos los cuerpos son azules entre burbujas turquesas.

sábado, 11 de agosto de 2012

Fingimientos Varios




El que esté libre de frases desproporcionadas, o de un mal poema, que levante la mano. El que esté libre de releerse o refocilarse con sus propias palabras, versos y libros, por Dios, que deje de fingir de una vez. El que durante cualquier conversación no esté atento casi exclusivamente a si mismo y a su arrebatador discurso que lo diga, porque me gustaría tener el placer. El que no se cita de cuando en cuando, o quizá frenéticamente, que diga algo, quizá le hagan un hueco en el museo de cera. El escritor al que no se le licua su entretetela por cualquier favorable reseña de nada, que no nos venga con monsergas. Y muchos son los que ensalzan el silencio sin dar a los demás un mínimo respiro, una pequeña oportunidad para decir algo, o nada, que tampoco es necesario perorar o escribir ininterrumpidamente.

viernes, 10 de agosto de 2012

Se puede ser feliz




Alguien me ha preguntado -¿hoy o ayer?- que cómo se puede ser feliz. Y de primeras no he sabido decir nada, lo confieso. Ser feliz. Ser hombre en plenitud. Ser amado. Y amar. Meterse de lleno en los demás. Querer ser feliz es no cejar en el amor, ese milagro. Apreciar lo humilde: esa magnificencia de lo diario. Esas pistas de infinito cotidiano. Lo feliz, el asombro por ese rostro, por esos ojos, por esa alma. Ser feliz limpiando el suelo y escrutando desde la poesía el cielo. El tacto de Dios en ella, el vuelo de su pañuelo y el de las nubes. Abrir la ventana, desnudarse en la noche, caminar por las calles, por la playa o por los bosques. Y ese libro donde hay unos versos. Y esa vidriera de luz, y su vestido de sueños rojos, blancos y azules. Y regalar unas perlas para su cuello. Y mirarnos, y mirarse.




(Óleo de V. Van Gogh, "Alondra")

jueves, 9 de agosto de 2012

Seis





Y es mi vida ver lo que miras,
no salir jamás de tus ojos.

Contemplo, admiro y leo
su amor en este mes de julio.

El amor es beberme su alma,
y que de mí no quede nada.

Hasta aquí lo que he leído.
Desde ahora solo vivo.

Esta brisa que acariciaba el rostro de Virgilio.
Este lugar donde leo enamorado sus versos.
Esta luz que alumbraba Roma.

En mi desnuda espalda
dibujabas de noche tus sueños.
Y yo era el paladín de cada beso.



(Retrato de Berthe Morisot, de Manet)

miércoles, 8 de agosto de 2012

Y más breverías y II




Me quedaría el resto de mi vida en un beso suyo.

Lo más fácil es decir que hace mucho calor o que hace mucho frío (¡cuánto estéril lamento!), que estamos más o menos desfallecidos, o que no hay remedio para la vida. Lo más fácil son esas palabras de fastidio o de falta de caridad (o sencillamente de respeto), y ese continuo murmurar sobre los otros. Lo más fácil es amar sin pudor, o dejarse llevar por cualquier perogrullada.

Puede que ames, que durante mucho tiempo la hayas amado. Pero esto es distinto, muy distinto. Es ya todo ternura.

¡Qué insuficiente resulta todo en el amor! ¡Qué escasa la misma vida para los amantes!

¡Cuántas veces las palabras no tienen nada que decir! Dejadlas en paz. Vamos a hacer otras cosas.

La poesía es la nostalgia que todos tenemos de la felicidad.

Solo pienso en amar. Todo lo demás vale lo que amas. Por eso ahora me pienso menos las palabras, y hablo con caricias.

Dejémonos de literaturas. Esta mañana es de sol y piel, de roja carne de sandía y de colonia de lavanda empapando nuestro amor de frescura.

Lo que más me fascina no es la poesía, ni siquiera los libros. Lo que realmente me conmueve es la gente que me quiere.

El amor supera con creces cualquier poema de amor.

Necesito abrirte los sueños de par en par. Eso es el amor. Ese es mi amor.

Necesitamos adentrarnos en lo que somos y percibimos, atrevernos a dar con el meollo, a reivindicar la verdad del bien y de lo bello... Dar la cara por el alma, por lo pequeño. Y amar y no dejar de manifestarlo allá por donde vamos. Y acariciar el mundo y al hombre hasta dar con esa necesaria armonía que requiere en su gozo la vida.

Es difícilmente soportable la vida sin la familia. Como lo es sin la poesía -quintaesencia de nuestra humanidad. Una humanidad que quiere y debe proyectarse hacia la alegría.

El peso de todo. Cierta angustia a veces, o en cuarto creciente. La vida en todo su esplendor y dificultad. La impotencia. No me queda otra que abrazarme a la Poesía. Y vivir constantemente de ese asombro.

Sé que todo esto que escribo no tiene ninguna importancia, que es desgranar el tiempo y poco más.

Antes de morir quisiera escribir un poema.

En un abrazo está todo.

Sobre todo ver la literatura como una constante indagación en la esperanza, en nuestra propia felicidad (tan esquiva a veces, o casi siempre).




(Pintura de Everett Lloyd Bryant)

martes, 7 de agosto de 2012

Y más breverías I




El amor tiene infinidad de cosas buenas, pero ninguna como tú.

Te sorprendes acuciado por la belleza que se adentra en tu vida, y tomas asiento para poner en orden el silencio que necesitas.

Hay poetas que leo, otros que releo asiduamente, y aquellos que íntimamente prefiero y reescribo y vivo, y de los que no me pierdo ninguna edición o variante o sucedido.

El peor enemigo del hombre es el aburrimiento.

No puedo dejar de amarla porque no puedo dejar de vivir.

Solo sé un poco de amor. Por lo que respecta a lo demás cada vez sé y entiendo menos.

Ahora mismo lo más importante de mi vida es ese brillo en su frente. O quizá la estrategia a seguir para darle un beso.

Quien ceja en sus sueños corre el riesgo de que su vida acabe siendo cualquier cosa.

No concibo una estética. Concibo más bien una pasión que se desboca entre las palabras. La escritura es el rescoldo que nos queda.

¡Cómo echo de menos la modestia de los poetas y esa sed de sencillez, y hasta cierta dosis de ingenuidad en el alma! Pero han dejado de creer en el alma, y no son pocos los escépticos de la misma poesía.

En la vida se trata de enamorarse o de perder el tiempo en fruslerías.

La gramática del amor no se basa en reglas ni en palabras. Consiste en darse, sin llamar la atención, con esa discreción que germina en silencio. Y esa caligrafia que besos y caricias van escribiendo día a día en el alma.

Falta de amor. Búsqueda de la gloria humana. No es mi camino.

Voy a morir. Tarde o temprano. Por eso voy a empeñarme en vivir, voy a esforzarme en seguir dando fe de cada pasión, gracia, color, aroma. Porque no soy un ser para la muerte, soy un ser para la luz. Fijaos bien en la vida, fijaos con más atención y demora. ¿Y a mí que me parece que esta vida es ya eterna? Si no fuera así al menos yo no escribiría ni un solo poema.

Parece mentira que pueda escribir algo así, pero ha llegado un momento en mi vida en que los libros me saben a muy poco. ¡Los he amado tanto! Y los amo, pero el amor -y su sabiduría- es otra cosa.

Están hablando de las guerras financieras, del aroma del café, del arcaismo colonial de Gibraltar, del fútbol de España, de... Y a mí solo se me ocurre escribirte que te quiero, y que ya voy a bañarme contigo.

Dejadme con mi amor. Os podéis quedar con todo lo demás.

Supongo lo habrá dicho ya alguien, pero no me importa ser original (¿quién lo es?), ni literariamente deslumbrante. Conciso escribo lo que siento. De eso vivo. Quiero decir que de eso vive mi corazón. Y entre todas esas palabras volver a encontrarme con ella, y ahí mismo amarnos, amarnos sin perder ningún resquicio de caricia. ¿Para que quiero mi vida si no es para quererla?

lunes, 6 de agosto de 2012

Me lo pregunto ahora




¿Qué vida es esta?
¿Qué vida es esta
que ha dejado de escuchar la lluvia
y se sienta ante la televisión
sin pensar en nada?
¿Qué vida es esta, Dios mío,
tan empeñada en hacer el amor
sin amor
y en olvidar la poesía?
¿Qué vida es esta
donde el corazón no sirve
para prosperar en nada?

domingo, 5 de agosto de 2012

Creo que este es un buen consejo





Mirad al cielo y dad las gracias
por la inmensidad de la vida.
Santiguaros con esa luz...
y procuraros un buen libro.




(Pintura de Claude Monet)

sábado, 4 de agosto de 2012

Remanso




El río. Y la vorágine
de su caudal, tiempo y ruido.
El calendario aburre -siempre
con los mismos lunes o la melancolía
de los domingos-,
y esos horarios donde el alma se escabulle.
Parece sencillo,
pero la vida se hace cada día
más cuesta arriba.
Apenas un remanso de luz
en la sonrisa de una fotografía,
o ese pelo deslizándose por su cuello
hacia mis sueños.
Y siempre esas dos palabras
que al final definen mi vida:
amor mío.

viernes, 3 de agosto de 2012

Permanencia




El hombre vive para quedarse,
para permanecer en el amor, para no morir nunca.
Por ello ese sentimiento tan fugaz
con el que percibimos la vida.
El hombre vive en esa tensión espiritual
donde se desarrolla el drama.
Por eso nos cuestan tanto las despedidas.
Sólo el que ama comienza a ser eterno. Sólo
el que ama sabe y no tiene miedo.
Y percibe el secreto de la existencia
real del hombre y de su alma,
de esa plenitud que no termina.

jueves, 2 de agosto de 2012

Por encima de todo




Por encima de la rueda y del acero,
del libro y de los aviones.
Por encima de cualquier ingeniería
o del microondas, del bikini
o de la música de Elvis.
Por encima de la fotografía
o de la medicina, del bolígrafo
o del rímel de sus pestañas.
Por encima de todo
está la cama. Ese lugar
de ensueños y descanso, de amor
a raudales, de toma de conciencia,
de inspiración, de piel, de vida.




(Pintura de Pino Daeni)

miércoles, 1 de agosto de 2012

En lo de siempre está lo nuevo





Lo de siempre
es lo más nuevo.
Esa ventana abierta, esa cama
del amor por la mañana,
ese reflejo de los libros,
ese viejo Cristo de bronce
o esas vetas en la madera del tiempo.
Lo de siempre, lo nuevo. Ese lavabo,
por ejemplo, donde las manos
acarician el agua
y se entretienen con algún verso.
O ese pecho desnudo
donde bebes, donde eres
más feliz cada día. ¡Dios!
Me levanto y soy un hombre nuevo.
Y paseo mi casa como Marco Polo
por la China: maravillado
a más no poder. De todo,
de cada mínimo detalle de mi vida.
Soy un aventurero de la rutina,
un explorador de belleza desconocida.
En cada rincón hay una galaxia
o rosa, de amor inaudito,
y yo me adentro y busco y escribo.