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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


domingo 13 de febrero de 2011

Carta a una amiga recién casada




Querida Mariana:


Amiga mía, querida amiga. Por fin. Tantas y tantas consideraciones sobre el amor, tanta inquietud del corazón. Y las dilaciones imprevistas. Y esas manos de Ulises en tus manos, y esas miradas juntas, y esas lágrimas puestas en común. Por fin, ya está. Ya te has casado. Y bailasteis con vuestras almas una danza que participa de la divina gloria; y no dejareis de bailar así durante toda vuestra vida. Juntos, pendientes uno del otro, amantes ante Dios y ante los hombres. Juntos. ¡Qué danza tan extraordinaria la santidad del matrimonio! Enamorados, juntos, una sola cosa. Mariana, tu felicidad, su felicidad: el gozo de abrazaros, de besaros los ojos y los sueños y el más mínimo pensamiento. Mariana, amiga mía, mi enhorabuena. Mi bendición de amigo que te quiere, de cristiano que reza por tu santidad y fidelidad y fortaleza. Imagino tu alegría y -conociéndote un poco- ese legítimo y hasta necesario poso de romanticismo.

Amiga mía. Mariana. Ahora estás viviendo unos momentos de ensueño. Que nadie te los toque, ni estorbe tu alegría: vuestra alegría. Guárdalos bien dentro, en esa intimidad donde está lo que más quieres, donde pones a buen recaudo los detalles y las caricias. Juntos, ya digo. Juntos. En esa unidad de cuerpos y en esa efusión de almas. Juntos (ese es el estribillo por el que hay que luchar día a día). Vuestro amor, que participa del amor de Dios, y que por lo tanto tiene un fundamento infinito, una gracia que viene del cielo. Mariana, acostúmbrate a mirar esa luz… No, mejor no te acostumbres nunca. No te acostumbres al resplandor sobrenatural que empapa tu vida, a la providencia ordinaria que te llena el corazón de Su certeza.

Mi enamorada amiga. ¡Qué prodigio el del amor! ¡Cuánta su fuerza! Dios, que os necesita. Juntos. ¡Qué vocación y qué embeleso! El tacto de las horas, juntos. La demora de los dos en Dios. ¿Te das cuenta Mariana? ¿Te das cuenta de lo que significa vuestro sí? La entrega, el servicio, la ternura. Y el perdón siempre. La confianza, la aurora, la sinceridad más desnuda. Y la sonrisa. Y la mansedumbre, y los regalos, y la sorpresa constante de las mañanas. Y el llorar y el reír juntos. Y el rezar juntos. Y el fregar juntos los platos o el suelo, y el contemplar más juntos aún las estrellas o una película de Hitchcock. Y esas manos de Ulises vislumbrando tu rostro, o tu pelo en pleno suspense sobre tu espalda.

Juntos. Mariana, más juntos todavía, hasta que respires con su alma y no puedas ya vivir de otra forma. En vuestra casa de Sevilla, o en la de Guadalajara de México. La casa, el hogar, el refugio, la decoración llena de colores, los libros a borbotones, esos cuadros sencillos, las imagenes de la Virgen y unas plantas (muchas plantas). Y la cocina donde haréis cuentas y pondréis a buen recaudo los inevitables desasosiegos. La casa encendida del poeta, el hogar luminoso y alegre que predicaba un santo. El fundamento de vuestra familia. Y los dos, muy juntos, fundidos. Y Dios, dentro. Dios conviviendo con vosotros. Cada vez más íntimo. Y la vida que irá fructificando. A base de amor y de cuidado, de confianza y de pureza.

Mariana, amiga mía, poco más puedo decirte. Lo único que quiero es que seas feliz y santa. Y otro tanto mi querido Ulises. Brindo por ello. Y rezo.

Un beso enorme.

10 comentarios:

Edgardo dijo...

Queda plasmado aquì, la constancia de un enamorado del amor y un testimonio precioso del gozo de una gran amistad.
Que preciosa carta y que gusto leer a alguien que aun tiene en un gran sitio, los parabienes del amor y el matrimonio.
Reciba Ud. Un saludo afectuozo desde Puebla, Mèxico.
P.D. Por ahì le encargo algunas oraciones para mi muchacho que vive en Madrid, que es chef y que se ha hecho un gran hombre a base de tortazos.
mi mail es: edgardoalvarez2001@yahoo.com.mx

Anónimo dijo...

¡Qué carta tan maravillosa" Muchísimas felicidades por transmitir el significado del amor como debe ser, muchas gracias.

Anónimo dijo...

¡Es tan bonito!

Elisa.

Anónimo dijo...

Esa carta me fascina. Muchas Gracias.

Mariana dijo...

Querido Guillermo... las palabras no alcanzan para agradecer infinitamente esta carta tan hermosa de lo que será mi matrimonio. Estando ya acá espero tener la fortuna de conocerte en persona y darte un abrazo fuerte. Dios te bendiga siempre a ti y a los tuyos. Gracias de todo corazón por tus palabras y por tus oraciones.
MARIANA

Anónimo dijo...

Que Jesús iniciará su ministerio público -a instancias de la Virgen- en una boda es sintomático de la importancia que tiene el matrimonio.
Abrazos. Carlos.

Anónimo dijo...

Otra cosa. Si el cristianismo no funciona es porque Cristo ha dejado de estar en el centro de la familia.
De nuevo Carlos.

Anónimo dijo...

¡Que suerte la de Mariana y Ulises! Delicioso regalo esta carta.
Enhorabuena.
Un saludito de Ágata.

Anónimo dijo...

Enhorabuena mariana!! Que seas muy feliz!

Anónimo dijo...

¡Qué bonito regalo!
Yo quiero un amor así, es lo que suelo pensar cuando leo algo tan bello. También quiero una fe así de grande, como la suya, pero debe ser que no la pido con suficiente empeño. Necesito oraciones de gente buena como usted.
Gracias por estos destellos de luz en medio de tanta penumbra.
Mariana y Ulises, os deseo una vida plenamente feliz.