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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.




lunes, 28 de diciembre de 2009

Más de mi agenda



Todos pensamos lo mismo: “Se escribe demasiado”. Entonces, ¿por qué no dejamos de escribir? ¿Por qué nadie da el primer paso? Con razón se podrá decir que me aplique el cuento. Pero resulta que no soy tan valiente. Ni tan cuerdo.



La Navidad es el cumpleaños de la historia. Lo anterior era su gestación.



Es algo imposible, lo sé, y del todo incorrecto, pero saldríamos ganando si dejáramos de leer a nuestros contemporáneos. Para empezar ganaríamos tiempo, y también un espacio crucial en las estanterías. Y nos permitiría descubrir y explorar paisajes que de otra manera es muy difícil que contemplemos.



Cuando escribo es como si estuviera envolviendo un regalo. Cuando leo es como si lo estuviera abriendo.



De madrugada, solo, en la cocina. Leo. ¿Qué importa el libro? El tic-tac del reloj me hace más viejo. Y cuando levanto la vista pienso si es verdad todo esto.



Dios está siempre conmigo. Pero, ¿y yo con Él?
E inmediatamente después otras dos preguntas me interrogan: ¿Cuál es la razón de mi vida? ¿Qué es lo que me mueve a hacer las cosas?
Se requiere sinceridad en el envite.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

El quinto aforismo o dicho o pensamiento es el que más me gusta. Aunque tampoco estaría mal que dejarán de escribir unos cuantos novelistas de ocasión. Rafa Ruíz.

Anónimo dijo...

¿La razón de mi vida? No estoy aquí para leerme todos esos libros, al menos ya sé eso.

Anónimo dijo...

La prioridad no debería ser la lucha contra una posible muerte a manos de terroristas, sino contra la certera muerte de hambre.

Anónimo dijo...

Dios es mi amigo, pero no hay amistad sin reciprocidad, Dios me ama siempre, pero es mi amigo sólo cuando le dejo serlo.

Anónimo dijo...

La razón de nuestra vida... La de cada uno. Debería ser algo trascendente, elevado, o sea Dios, pero en cambio suele ser algo tonto, sin mucho horizonte.

Anónimo dijo...

En un arranque de sinceridad anónima creo que me mueve para hacer las cosas un exceso de dinero, de querer más.

Anónimo dijo...

SOLO, SIN FORMA Y FIGURA,

SOLO, SIN HALLAR ARRIMO Y PIE,

GUSTANDO ALLA UN NO SÉ QUE,

QUE SE HALLA POR VENTURA,

SOLO, SIN HALLAR ARRIMO Y PIE.



Mi alma se ha empleado

y todo mi caudal en su servicio.

Ya no guardo ganado

ni ya tengo otro oficio,

que ya sólo en amar es mi ejercicio.



Quedéme y olvidéme,

el rostro recliné sobre el Amado,

cesó todo y dejéme,

dejando mi cuidado

entre las azucenas olvidado.



La noche sosegada

en par de los levantes de la aurora,

la música callada,

la soledad sonora,

la cena que recrea y enamora.


Juan de la Cruz

Anónimo dijo...

Me pregunto qué sería de usted si dejaran de leerle sus contemporáneos, nos ahorraría más de un libro y más de dos, seguro, y puede que hasta escribiera algo mejor.
Me pregunto qué sería de mí si no me movieran las consecuencias inmediatas de lo que hago, si hiciera lo que hiciera, tuviera siempre presente la dimensión trascendental de mis acciones.

Anónimo dijo...

Nos importa mucho el qué dirán, pero ninguno de los que dicen ahora estará a la hora de la verdad.

Anónimo dijo...

La razón de mi vida son mis hijos, creo que lo digo con sinceridad aunque ya no sé en que creo ni lo que es la sinceridad.Estoy acordándome de esa cancion de Humet, recientemente fallecido, que decía "a mi tambien me mueve el dinero y la vanidad..." Pero no encuentro "esa lucecita que apenas se ve".
Me has pillado en mal dia pero gracias por el blog

Anónimo dijo...

El cristiano , para ser santo, debe encontrar el equilibrio entre el conformismo y la ambición más radicales.

Anónimo dijo...

El ebook revolucionará el mundo editorial del mismo modo que el cd revolucionó el discográfico. Quizás entonces empiecen a escribir sin pensar en sus contemporáneos, ganaremos todos.

Anónimo dijo...

¿Se escribe demasiado? Demasiadas bobadas puede, pero no todos somos tan listos. Demasiado no. Escribir es entablar un diálogo (aunque no sepas ni con quién) y dialogar es una necesidad , quien no habla con nadie acaba hablando solo, Puede que el problema sea querer leer todo lo que se escribe.

Anónimo dijo...

En la historia del hombre hay dos momentos claves: pecado original/pérdida del paraíso y Navidad/Redención. Si no hubiera habido pecado original no habría sido necesaria la Redención . ¿Cómo se llama el periodo desde la creación hasta el pecado original?

Anónimo dijo...

De imposible nada, a partir de mañana dejo de leer a todos los vivos menos a Alfonso Ussía, que ya lo sé que es monárquico, pero es el único defecto que le conozco.

Anónimo dijo...

Cuando escribo busco luz dentro de mí; cuando leo la busco fuera.

Anónimo dijo...

De madrugada, solo, leo. Si el libro no importara no estaría robándole horas al sueño, haciéndome más viejo, intentando descubrir la verdad de todo esto.

Anónimo dijo...

¿Lo que me mueve a hacer las cosas? no soy un santo, pero me gustaría poder llegar a decir "que ya sólo en amar es mi ejercicio"