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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


sábado 4 de julio de 2009

¿Qué hago con la desgana?



Ayer por la tarde no tenía ganas de nada. Ocurre, pasa. ¿El calor? No sé. Comencé a cabecear en el sillón sin mucha convicción. Un libro infantil en el regazo y la mirada en el ventilador. ¿Qué libro? XXL y la banda de los Swoonarie, de Márquez & Lamerla (SM-Barco de vapor). El ventilador giraba con fuerza 3. Las cortinas cobraban vida y mis papeles estaban todos por el suelo. Atonía manifiesta, dejadez, pereza. Pensaba… Dejémoslo estar, no es el momento. Un poco de discreción conviene. Observaba los montones de libros por leer y escuchaba el galope del tiempo mientras huía. Dejándome allí, cavilando atemporales fantasías. Infame turba -en expresión de Góngora que recoge Pablo García Baena- de necios despropósitos. Ocurre, pasa. Esa desgana cíclica en tu vida. La ves llegar por el pasillo de tu casa o en la espera de no se sabe muy bien que suceso inverosímil. Avanza, te envuelve... Está vacía. Giraban en el ventilador caricias y besos furtivos, y una brisa imaginaria dentro de un paisaje más imaginario todavía. Ofrenda de imágenes y mentiras. Adelfas y laureles, pífanos, sauces y ruinas. Las panteras que se escondían entre las páginas de El corsario negro, al acecho de los más incautos piratas. Arenas movedizas y reptiles que están en todos los sitios. Aturdida memoria, desgana, ensueños. La ropa blanca y una toalla de Walt Disney del color del arrebol. Hoy, como ayer, me levanto y abro la ventana, y extiendo la vista hasta donde alcanzan mis sueños.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Un buen diagnOstico es el primer paso para la cura

Anónimo dijo...

Mi desgana es casi crónica pero no tengo otro remedio que tirar hacia delante y con la ayuda de Dios.

No sabe lo que agradezco cada día las palabras de su blog. Me animan.

Muchos amigos míos le siguen.

Guerrera de la LUZ dijo...

Qué bello escrito, me he quedado boquiabierta. Es la segunda vez que te leo, la primera fué una crónica sobre el libro "Medjugorje", de Suso, que enlacé a mi blog.

Me ha encantado esto. Pues ánimo, esa desgana se vence echándote en los Brazos de Jesús. Y si hay que dormir un poquito, pues se duerme y se recobran fuerzas.

Besos, gracias.

Guerrera de la LUZ dijo...

Con tu permiso, te agrego al blogroll para seguirte.

Anónimo dijo...

cuando me muera descansare, por fin.

Anónimo dijo...

El enemigo
Cuando estés un poco malogrado
O te importune ese personaje
Que la derrota, muy sutil urdiera,
Puede hacer asomar en tu rostro,
No arrojes tu sueño como un anillo al río,
Sobre aquello que amas no puedas renunciar.

Cuando estés un poco malherido,
Quizás también oscuro, puede que un tanto harto
Y, al procurar verso, no encuentres
La música apropiada, lo que te exige el canto,
Recuerda que algún día fuiste dueño,
Que guardar silencio puede ser causa grande.

Cuando llenes de vaho los espejos con la tristeza
De ese ser que los procura, y anda errante en la casa
Como un barco impaciente que abandonó el mar,
Nunca pierdas el rastro de las estrellas
Fugitivas, y nunca te abandones
Al gesto vano, a lo falso o a la mentira.

Cuando quieras vivir
Por un país que esté más al norte,
Más cerca de la vida; al abrigo de otros puertos
A los que desciende el cielo con toda la claridad,
Y lejos de estos hombres que no quieren
Saber lo que tú mucho querrías,
Piensa en la casa sola que, desnuda, se dirige
Valiente y traicionada hacia el mar;
Y que debes salvarla, dándole otros caminos.

Es así que en esta hora te sucede
Que estás un poco triste, malherido,
Un tanto malogrado y sabes letras
De esas torpes canciones del desencanto,
Mi viejo capitán de las bajas horas,
Olvídate de mí, pero no olvides
Los pactos misteriosos a los que entre los dos llegamos,
Deja que suene la música. Y que pase otra vez.

Ramiro Fonte

Anónimo dijo...

“Cada día comprendo mejor la gracia de ser católico. Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin mantener una lucha por la Verdad no es vivir, sino ir tirando... Incluso a través de cada desilusión tenemos que recordar que somos los únicos que poseemos la verdad”.

Pier Giorgio Frassati

Anónimo dijo...

No es verdad que tengamos que morirnos.
Nadie se muere si en la tierra deja
una clara semilla que la reja
del arado del tiempo ahínque. Irnos

quedando en los demás día tras día,
dándonos en amor y en esperanza.
Si nuestra voz segura se afianza
en la verdad, no sonará a vacía.

No sonará a desnuda, inútil caja,
sonará a corazón: verso, obra, hijo:
a lo que rumorosamente crece.

Arrancad a la vida esta mortaja
con vuestro propio ser: un amasijo
de tierra y sueño y luz que no perece.

2

De tierra y sueño y luz que no perece
es esta carne que a la tierra damos
porque somos igual que verdes ramos
por los que un árbol grande y vivo crece.

La vida de la tierra enriquecemos,
en nosotros su gran mar muere y nace
y estos huesos de cal que se deshace
en ese mar son necesarios remos.

Pequeños remos que a mover ayudan
el navío. La vida está encallada,
hundida está en un cieno indiferente.

Que los remos de cada uno acudan
y remuevan la negra agua estancada
y remen, remen más, contra corriente.
L de L

Anónimo dijo...

"Y extiendo la vista hasta donde alcanzan mis sueños".

Me quedo con esto.