Bienvenidos

Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


viernes 1 de mayo de 2009

“El ejército negro” (El reino de la luz, vol. III), de Santiago García-Clairac


Para Jaime, capitán del ejército negro



Tenía que llegar el día. La trilogía concluye con este volumen: El reino de la luz. Es una pena y un gozo al mismo tiempo. Nos queda un sabor agridulce y por supuesto el consuelo de releer El ejército negro (SM) las veces que haga falta, y estar atentos a los próximos libros del autor, Santiago García-Clairac. Porque no tengo ninguna duda: esta novela es una de las obras más granadas de la literatura juvenil escrita en español. Una obra literaria de enjundia, distinta a las demás. Una obra con la que el escritor rinde homenaje a la literatura, lejos de truculencias. El ejército negro. El ejército de tinta. El ejército de palabras que, en perfecto orden de armonía, nos defiende del mal y de las dificultades y del tedio. Literatura que se hace una con nosotros, lectores, que deja en nuestras almas el rastro de la inmortalidad que todos anhelamos. La literatura como acción y como redención.

Arturo Adragón es un chaval de 15 años. Tiene unas letras como tatuadas en el cuerpo y una A con forma de dragón en la cara. Vive en dos realidades, en dos planos narrativos. Su vida normal y unos sueños cada vez más intensos, que se desarrollan en el siglo X. Los símbolos se multiplican. Y las aventuras. Y los personajes. Su novia se llama Metáfora. Tiene enemigos declarados. Horacio (de su edad, es Demonicus reencarnado) y Mireia (Demonicia reencarnada). Los dos, enemigos tanto en la realidad como en los sueños. Y Stromber, el primero que pondrá en peligro a Arturo y a su familia. Personajes del plano fantástico es el primer Arturo Adragón, rey de Arquimia. Alexia, su mujer, reina, que también tiene una A en su rostro, pero que carece de poderes. Arquimaes, padre de Arturo, alquimista, discípulo de Arquitanius, que es el encargado de vigilar la perpetuación del linaje Adragón. Y la reina Emedi, madre de Arturo, mujer de Arquimaes, reina de Emedia.

Es necesario leer los tres volúmenes para darse cuenta de toda su valía. Cuando empiezas ya no puedes dejarlo. El Ejército negro “es un ejército invencible e inmortal. El único ejército que consigue que los sueños se hagan realidad”. Es el ejército y el ejercicio de la literatura, donde la ficción es capaz de transformar la realidad en algo mejor de lo que era. Un libro sobresaliente donde los haya. Porque una buena historia, (toda esa extensión de tinta elaborada en fantasía), nos desentumece de la rutina y logra que la realidad no sea de lectura única. Las cosas no suceden porque sí, ni son lo que parecen. Y menos en los buenos libros, como es el caso. Personalmente esta novela me ayudó a enamorarme más si cabe de la literatura, apreciando de esta manera con más convicción la vida. El ejército negro se halla entre nosotros, presto a despertarnos de la modorra del alma, que es nuestro peor enemigo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No he leido este libro, pero el titulo es muy acertado.
Los ejercitos siempre son negros.

HH

Anónimo dijo...

Lo acabo de comprar en línea, espero que esté bueno. Este blog me hace gastar mucho dinero.

Anónimo dijo...

Acabo de venir de hacer la compra y he visto el libro. No me he podido resistir.

Anónimo dijo...

Me comentan mis hijos que es buenisimo. Lo voy a leer yo que me han puesto en canción.

Olivier de Roncesvalles dijo...

Hola!

Veo que has publicado una reseña de El Ejército Negro. Te paso mi blog, dedicado exclusivamente a él: blogelejercitonegro.blogspot.com/

Saludos!

Olivier

Anónimo dijo...

He comprado los 3 libros para mis hijos. Esa es la excusa ¿sabe? Porque la que los quiero leer soy yo.