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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


jueves 30 de abril de 2009

La vida del arte y el arte de la vida



La realidad confunde, desconcierta. A la entrada de un bar me encuentro con un grupo de personas que parecen ser los ciudadanos de Calais, de Rodin. Y el pelo moreno de esa chica que está sentada son como trazos dispersos de Pollock en el lienzo de la brisa. El bullicio de la calle es como un cuadro futurista de Gino Severino, tal es el caos de líneas y colores. La realidad se nos escapa o se difumina en indiscriminados deseos. Quisiera vivir más a conciencia, darme cuenta de lo que vivo, a pesar de mis olvidos y cenizas. Vivir dentro de un paisaje de Corot y respirar allí dalias, calas y retamas. O ser el príncipe valiente que dibujaba Harold Foster. Serlo justo en el instante en el que el mensajero Hulta resulta ser una hermosa y herida doncella “de cabellera cobriza”. La realidad, la realidad. La realidad es la verdad. Creo. Es el sentido de lo que vives y respiras. Y Flash Gordon resulta que no existe. Pero dudo. Como dudó Magritte. La luz también duda en su reflejo y hace que la materia se desmorone en pinceladas concisas que yo miro como si fueran todas de Monet. ¿Es menos realidad el deseo? ¿Es ilusión todo lo que sueño o escribo aquí? El alma es la verdadera consistencia de la materia, la densidad de la belleza que contemplo y amo cada día. Y de pronto el cielo se viste de fucsia, en una realidad fulgurante. Porque a Dios le gusta la pintura de Rothko. Y la mirada reza, y es más real que nunca la esperanza. Y la vida, que sueña más vida.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres un constante descubrimiento. Menudo pedazo de prosa. Chapó!

Anónimo dijo...

Que sí, que Flash Gordon existe.

Anónimo dijo...

No conozco a ese pintor llamado Severino. Voy a buscar en Google. Aprovecho para felicitarte por lo que escribiste ayer sobre el libro de Santa Faustina. Con dos bemoles.

Anónimo dijo...

La vida del arte no lo sé, pero lo realmente complicado es hacer de la vida un arte de tranquilidad y trabajo bien hecho.

Anónimo dijo...

A mí la realidad me suele espantar. ¿No ha leído los periódicos hoy? Una pandemia amenaza a la humanidad. Y Zapatero que dice que lo peor ha pasado. Jospen!!! Menuda nos espera.

Anónimo dijo...

El hombre es la realidad y el deseo que dice Cernuda. La realidad de la vida y el deseo de Dios, de lo que nos trasciende.