Bienvenidos

Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


sábado 18 de abril de 2009

Acuarela y júbilo


Antes de bajar la persiana
te entretienes con el parpadeo cromático
del húmedo asfalto de charol.
Neones y farolas engalanan la noche
y colorean la calle de un océano de ópalos
y semáforos en líquidas acuarelas
donde flotan los reflejos del tiempo que tú eres.
Y a la vez ese relámpago eterno,
el vértigo del alma, la lluvia
que empapa de Dios tu mirada.
Es un constante asombro lo que ves
en esos brillos de agua,
una filigrana de amor, un ímpetu
de oración que calla.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El poema se va haciendo sencillo, va evolucionando desde la fugacidad de la vida hasta la eternidad que la consume. Desde una expresión literaria más espesa -representación de lo que hacemos con nuestras vidas- a otra que se va desprendiendo de lo superfluo, más directa. El resumen del poema es la oración que reza en silencio, que contempla a Dios en medio de la noche.
Bueno, al menos esto es lo que a mí me parece.

Braulio

Anónimo dijo...

Hay otros poemas que me han gustado más.

Anónimo dijo...

... Aunque tampoco está mal. Yo he sentido la soledad de una persona que en la noche está doblemente sola.