Bienvenidos

Presento este blog con gran ilusión. Y alegría. No sé si servirán para algo los apuntes que yo pueda escribir aquí cada cierto tiempo. Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo.


miércoles 4 de febrero de 2009

Hay que tomar una decisión, con urgencia


Tengo 45 años y todo el tiempo del mundo para amarte. Pero siento que el dichoso tiempo se me queda corto en la frase. Es muy poco el tiempo para lo mucho que te quiero, es cierto. Y soy tan idiota que lo gasto en palabras (por más elocuentes que sean) o lo dejo pasar en silencio. El colmo es cuando miro hacia otra parte o me pierdo en el galimatías de los libros que dices que ya no caben. Extiendo la colcha -tan nueva y tan dorada- sobre la cama recién hecha. El tiempo, por más que dé de si, no me dejará saberlo todo de ti. Ahí estás, de espaldas al capricho de ese tiempo tan breve. No le hagas caso, todo el tiempo que pasa no es nada. Mírame. Lo dejaremos correr como quien no quiere la cosa. Tú y yo a lo nuestro, estamos en casa, uno dentro del otro, y con frecuencia nos adivinamos el pensamiento y hasta los sueños, que están hasta los topes de magnolios y adelfas, de hierba fresca, y de esas olas que te dejan los ojos perdidos de espuma. No te muevas, esa postura es perfecta para verte. Para ver los detalles y el parpadeo de la luz en tu cuerpo. Escucha. Tenemos que hacer algo con urgencia, radical. De ello depende que el tiempo y su colega la muerte no acabe jamás con nosotros. Levántate y bésame despacio.

24 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando se decida cuénteme lo que van a hacer ustedes dos urgentemente.

Anónimo dijo...

Las rosas blancas, mis preferidas. Y los magnolios que por estos lares florecen para el Corpus.
En mi jardín no tengo magnolios, tardan demasiado tiempo en crecer y el tiempo, usted lo ha dicho, aunque se tenga todo el del mundo siempre es breve.
Sí tengo adelfas, rosales, dama de noche, gitanillas, geranios y un ciprés que cada día me gusta más cómo se va acercando al cielo sin llamar la atención.

haideé dijo...

No le hagas caso, todo el tiempo que pasa es nada...
Así es, vivir el presente sin la zozobra del mañana, aspirando cada mota de sensación alada en el alma, que impregna de aliento cada mirada y cada tacto... vida, vida: vivamosla...

Anónimo dijo...

Por favor no te vayas nunca

Gracias a vos he descubierto
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida,
una bahía donde los barcos
llegan y se van,
llegan los pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones,
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan y se van,
pero vos:
por favor no te vayas.

M Benedetti

Anónimo dijo...

Y de lo que me alegro,
es de que esta labor tan empezada,
este trajín humano de quererte,
no lo voy a acabar en esta vida;
nunca terminaré de amarte.
Guardo para el final las dos puntadas,,
te-quiero, he de coser cuando me muera,
e iré donde me lleven tan tranquila,
me sentaré a la sombra con tus manos,
y seguiré bordándote lo mismo.
El asombro de Dios seré, su orgullo,
de verme tan constante en mi trabajo.

G Fuertes

Anónimo dijo...

Sin signos.
Sin idioma.
Sin final.
Tal cual a ti
en ti
nada te cambia.
Lo anterior a tu voz,
eso es el mundo.

J Siles

Anónimo dijo...

No me culpes:
vi luz en tu alma y entré...
Es cierto,
no toqué timbre.
no golpeé.
Supuse que esperabas mi llegada.
Lo siento.
Si prejuzgué,
fue sin mala intención,
debes creerlo,
Como sea, estoy aquí:
prepárate.

R Garzón

Anónimo dijo...

Tú que me miras,, tú que me ves aquí
en la tierra
como en la tierra soy,
como en la tierra estoy sin merecerte,
tú, pequeña verdad humana mía,
aquí sin merecerte, sin merecer tu humana luz,
tu belleza tranquila y delicada,
fugaz y delicada como una luz tranquila,
capaz, ay,
de envejecer y de morir también;
tú, sí, a quien he llegado
tan tarde ya, sin merecer ese sosiego ya
de tu pura belleza,
¿podré entonces, de pronto
encontrarme a tu lado revestido de aquello que quisera
para mí junto a ti?
¿Podré ser digno entonces de ti entonces,
y dignamente estar como quisiera estar:
dignamente a tu lado, mereciendo
continuamente lo que eres
ahora para mí,
en esta tarde en que tú estás sentada
al lado mío contemplando
con tristeza mi rostro,
que ha empezado quizá,
tan pronto,
a envejecer...?

C Bousoño

Anónimo dijo...

Déjame acariciarte lentamente
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad, un continuarte
de ti misma a ti misma extensamente.

Onda tras onda irradian de tu frente
y mansamente, apenas sin rizarte,
rompen sus diez espumas al besarte
de tus pies en la playa adolescente.

Así te quiero, fluida y sucesiva,
manantial de tú de ti, agua furtiva,
música para el tacto perezosa.

Así te quiero, en límites pequeños,
aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa,
y tu unidad después, luz de mis sueños.

G Diego

Anónimo dijo...

Cuando te tengo y me tienes,
somos la eterna pareja,
somos la forma indivisa,
somos isla en las tinieblas.
Cuando navego fundido
por tu espesada indolencia,
cuando, abrazándose, encuentro
la redondez del planeta,
somos a muerte la vida
que en mí tiembla, que tú encierras.
Allá fuera queda el mundo
con sus relojes a vueltas,
sus faroles alienados,
sus timbres siempre de urgencia.
Aquí dentro, tú y yo juntos
completamos la conciencia.

G Celaya

Anónimo dijo...

PRECIOSO, DE UNA GRAN DELICADEZA HUMANA Y LITERARIA.

Anónimo dijo...

No te voy a decir
que quiero ser la arena
que tus pies desnudos acaricie,
ni los rayos del sol que bajen jubilosos
a dorar más aún
la fina miel que forma tu epidermis,
ni el agua que la abrace con su espuma
ni el viento que la bese
y agite sus cabellos.

Sólo quiero pedirte que no dejes
que el beso y la caricia
de la arena y las olas,
de la luz y del aire,
destruyan la huellas de los míos
ni mi recuerdo que te sigue
como muda presencia inevitable.

A Augier

Anónimo dijo...

Da gusto leerte chico. Haces de lo más normal una pequeña obra de arte. Y me emocionas coño.

Anónimo dijo...

Un amor así es inconmensurable. Felicidades por cuidarlo así y por decirlo. Ana Rosa.

Anónimo dijo...

Es un poema de amor. Es tu fuerte está claro.

Anónimo dijo...

A veces pasamos más tiempo en discutir bobadas que en disfrutar de todo lo bueno que nos ocurre, malgastamos las oportunidades de felicidad que se nos presentan concentrando todos nuestros esfuerzos en discusiones sin sentido.
Se nos olvida que la vida es corta, tan corta que no merece la pena que dediquemos ni un solo segundo a algo que no sea amar. Para eso estamos aquí, sólo y exclusivamente para aprender a amar amando.

Anónimo dijo...

Deberíamos proponernos, cada mañana, el ser feliz. Pero el ser feliz hoy, no ser feliz pensando en tener una casa con un jardín precioso y jugar allí al fútbol con un patrullón de nietos ,mientras la abuela nos riñe por estropearle las flores..., eso es un sueño. Hay que ser feliz hoy , CON URGENCIA,aunque parezca que el mundo nos da la espalda y nada puede ir peor, porque la vida no espera.

Anónimo dijo...

"Y de lo que me alegro,
es de que esta labor tan empezada,
este trajín humano de quererte,
no lo voy a acabar en esta vida;
nunca terminaré de amarte."

Diferentes maneras de expresar que cuando se ama de verdad es para siempre,que ni en todo el tiempo del mundo terminará de amar y que esto,que es para siempre, es lo verdaderamente urgente.Me encanta su blog.Rosa.

Anónimo dijo...

Besas como si fuese a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas
nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vendido, sin vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes, sin dolerme,

tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio, Y luego, mimadora,
la brizas y las rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, si para verte
bastará un beso, un beso que se llora
después, porque ¡oh, por qué! no basta eso.

B Otero

Anónimo dijo...

Mía: así te llamas.
¿Qué más armonía?
Mía: la luz del día;
Mía: rosas, llamas.
¡Qué aromas derramas
en el alma mía
si sé que me amas,
oh Mía!, ¡oh Mía!
Tu sexo fundiste
con mi sexo fuerte,
fundiendo dos bronces.
Yo, triste; tú triste...
¿No has de ser, entonces,
Mía hasta la muerte?

R Darío

Anónimo dijo...

Te quiero

Te lo he dicho con el viento,
Jugueteando tal un animalito en la arena
O iracundo como órgano tempestuoso;

Te lo he dicho con el sol,
Que dora desnudos cuerpos juveniles
Y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
Frentes melancólicas que sostienen el cielo,
Tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
Leves criaturas transparentes
Que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
Vida luminosa que vela un fondo de sombra;

Te lo he dicho con el miedo,
Te lo he dicho con la alegría,
Con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
Más allá de la vida
Quiero decírtelo con la muerte;
Más allá del amor
Quiero decírtelo con el olvido.

L Cernuda

Guillermo Urbizu dijo...

Queridos todos, amigas y amigos que os tomáis la molestia de leerme (e incluso de escribir comentarios). Quería deciros que la vida es muy poco ¿verdad?, y aún así ¡cómo sabe de infinita! Y las palabras, sus palabras, mis palabras cada vez me parecen más leves. Apenas dicen nada. Apenas sigieren un poco del alma. O del corazón, o de las nubes... Lo que quería deciros es que por más palabras que escribo no acabo de ver el meollo de la cuestión que nos atañe: de la vida vamos. Su brillo, su luz, su todo. Pero ¿es preciso ver nada, expresar nada? Tantas y tantas palabras a veces me ahogan en un silencio terrible. Sólo quería deciros esto.
Saludos y gracias.

Anónimo dijo...

Me chifla la urgencia de lo eterno,el muero porque no muero.

Anónimo dijo...

Si me lo permites voy a leerle este texto a mi mujer -con los cambios adecuados- en el día de los enamorados. Espero no te moleste.