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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


miércoles 17 de septiembre de 2008

Los niños molestan

Pueden estar peor o mejor educados, pero desde hace tiempo vengo observando que los niños molestan. Cada vez con más frecuencia escucho el bufido de los adultos. En clubes deportivos, hasta en conferencias donde se habla de vida familiar; en iglesias, en cines, en bares y chocolaterías, en plazas y parques… Incluso en inciertas parejas que no saben muy bien qué hacer con los hijos, pues estorban su particular idiosincrasia del jolgorio. Prohibido correr, prohibido ir en bici, prohibido jugar a la pelota, prohibido patinar, prohibido pisar la hierba (o pasto, que dicen en Hispanoamérica), prohibido gritar, prohibido comer pipas… Prohibido, prohibido, prohibido. Siempre recuerdo aquella joven amiga que me hablaba de su embarazo como de “un hijo no deseado, no buscado”. “Y ¿querido?”, le pregunté. “Sí, sí, claro, le queremos mucho”. Al poco, me enteré que se habían divorciado. Los niños resultan incómodos. (Está claro que no siempre, gracias a Dios). El homicidio intrauterino comúnmente conocido como aborto, excepto para los tontos compulsivos que dicen algo así como “interrupción voluntaria del embarazo”, es el comienzo de ese estorbo. O quizá la prehistoria de dicho estorbo ya esté en tanta píldora y tanto preservativo (el amor plastificado). El caso es que después de múltiples y mortíferas gimcanas, de egoísmos, deslices y cortapisas -y también después de un amor verdadero, abierto de par en par a la vida, que existe-, por fin logran los niños asomar sus cabecitas a este mundo tan enjundioso. O el culo, que nunca se sabe. Pero claro el amor no se acaba con la coyunda. Prosigue en el embarazo y sus antojos, y en los biberones, pañales, potitos y urgencias. Con el carrito plegable último modelo de Jané, y parques y poltronas para el coche, y los mil y un accesorios. La mamá se desgañita, la criatura llora como si la abrieran en canal y el papá a punto está de mandar todo a paseo e irse con la música a otra parte. Los niños no son fáciles, pero bien mirados aprendemos de ellos una felicidad inigualable. Ya gatean y se incorporan y dicen su primera palabra. Ya corretean por el pasillo a nuestro encuentro. Todo parece idílico. Pero surgen las disputas y la acritud y los gritos. Y el niño de por medio. El estrés laboral, o el paro, el “tú no haces nada” o “sigues haciendo vida de soltero”. Total, que las guarderías y las cuidadoras y los abuelos se convierten en la verdadera familia de los niños. Muchos de ellos se sienten como extraños en su propia casa, donde papá y mamá sólo piensan en si mismos. Se va formando el carácter y los hijos son reflejo de un cariño desnutrido. Quieren jugar con sus padres, pero los padres prefieren tantas veces no estar -¡qué incordio de niño!-, o esconderse en sus veleidades o detrás del periódico. Los adultos estamos siempre ocupados, o hacemos como que lo estamos. O ponemos esas señales llenas de aspas rojas sobre el regocijo de los niños. Todo prohibido. Molestan. Y con los años hemos de pagar tanto despropósito.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

No lo entiendo.Hace unos meses vino en un dominical un reportaje sobre parejas que decidían no tener hijos,decía que era un movimiento creciente y hasta le habían dado nombre,no-child o algo así,la verdad es que no recuerdo cómo lo llamaban pero sí que sentí muchísima pena,pensé que no sabían a lo que renunciaban,que incluso egoístamente,pensando en su felicidad,se estaban equivocando,intenté imaginar mi vida sin mis hijos y me pregunté cómo se habían dejado engañar de esa manera(el patas es listo).
Tengo el reportaje guardado y por más que leo sus "razones" no lo entiendo.

Anónimo dijo...

Los niños molestan,y los abuelos,y la del quinto,y el vecino del garage,y los compañeros de trabajo,y el jefe,y el del estanco,y el kiosquero,y la rumana que pide,y el de la moto,y el presidente de la comunidad,y el del banco,y los cuñados,y el del teléfono,y las amigas de mi mujer,y las mujeres de mis amigos,y el del bar,y la cajera del super...y sobre todo,el que más que más el Urbizu,que digo yo que por qué no escribirá del tiempo.

Anónimo dijo...

Los hijos son un don de Dios,la oportunidad de colaborar con Él,una gracia y un milagro; quien los rechaza se está negando la felicidad verdadera y unlo rechaza a Él.

Anónimo dijo...

"Mientras tememos conscientemente no ser amados, el temor real, aunque habitualmente inconsciente, es el de amar. Amar significa comprometerse sin garantías, entregarse totalmente con la esperanza de producir amor en la persona amada. El amor es un acto de fe y quien tenga poca fe también tiene poco amor."
Erich Fromm

Anónimo dijo...

El movimiento de parejas que no quieren hijos se llama childfree.

Anónimo dijo...

"A menudo los hijos se nos parecen,
y así nos dan la primera satisfacción;
ésos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.

Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, (dicen) que hay que domesticar.

Niño,
deja ya de joder con la pelota.
Niño,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
con nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada canción.

Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un día
nos digan adiós."
J.M.Serrats

"pero bien mirados aprendemos de ellos una felicidad inigualable"G.Urbizu

Anónimo dijo...

Donde yo vivo a los niños se les quiere como a un tesoro,¿no será que es usted muy pesimista?

Anónimo dijo...

Será porque entre mis conocidos un niño(y no digamos un bebé),es siempre una alegría,venga como y de donde venga, y aunque sea antes de hora,o de padres adolescentes,o haciéndote papáabuelo a los cuarenta;no comparto su opinión,o no la quiero compartir,que me da miedo hasta pensarlo,porque si estamos llegando a ese punto de egoísmo no habrá quien nos salve.

Anónimo dijo...

Quien haya vivido en una familia numerosa sabe que el mejor juguete es un hermano,el mejor disfraz la ropa de mamá,la mejor comida aquella que escasea porque nos presentamos con tres amigos sin avisar,la mejor fiesta una celebración todos juntos,la mayor tranquilidad saber que siempre hay alguien con quien puedes contar,el mayor orgullo el que nos llamen como a uno:los martínez,el mejor consuelo el no sentirte nunca solo,la mayor felicidad el saber que te aman por ser tú,nada más,la mayor alegría la de los demás.

Sara dijo...

Es reconfortante oír de la boca de un padre que los hijos no molestamos... (tanto) :) Gracias. Y gracias también por lo de la "felicidad inigualable".

Anónimo dijo...

Hay una iniciativa del programa"El gato" para adoptar simbólicamente a niños e intentar que no sean asesinados.He llamado a mi madre y le he dicho que ella y el resto de las mujeres de la familia habían adoptado.Vale,pero qué hacemos si nos dan un niño a cada una,me pregunta, y sin dudarlo pero feliz sólo imaginarlo le contesto:me los dais a mí.

Anónimo dijo...

"Para mí, las naciones que han legalizado el aborto son las más pobres, le tienen miedo a un niño no nacido y el niño tiene que morir"-Madre Teresa, M.C.

En Nueva York, en 1995 propuso: "Si conoces a alguien que no quiere al niño, que le tiene miedo al niño, díganle que me lo de a mí."

Miriam dijo...

Los niños suelen ser muy crueles aveces, pero yo siento que tanto los adultos como los niños tenemos derechos, hay niños que han matado a gente, pero si un adulto mata a un niño lo meten a la carcel, pero al reves nadie le hace nada al niño.Yo e tenido muy malas experiencias con niños(me tratan mal pues).En Mexico tienen muy consentidos a los niños los dejan ser hasta groseros con los adultos y sus padres no les dicen nada, ni la demas gente porque es mal visto.
Pero en Europa y en otros paises si les enseñan a respetar a los demas.