Bienvenidos

Presento este blog con gran ilusión. Y alegría. No sé si servirán para algo los apuntes que yo pueda escribir aquí cada cierto tiempo. Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo.


jueves 8 de mayo de 2008

La lucha es ardua


Para Mª Vallejo-Nágera



La lucha es ardua. La ternura se extingue
en un vacío blasfemo. Sientes el ahogo
de las tinieblas,
el ataque furibundo del mal
en el costado, durante la mañana.
Por eso caminas siempre por la acera
donde está la luz,
y apoyas tu cuerpo en el cuerpo que amas,
y en las acacias de hojas eternas.

Ay, la luz, esa gracia
que se adentra en el asombro del alma
y hace que percibas en ti la misericordia de Dios,
la llama que enciende tu vida.
Solo no puedes nada. Solo
te despeñarías hacia la tristeza más negra
(de vez en cuando experimentas
esa caída).
Y retomas la lucha en la belleza,
y sigues amando cada vez más
lo de siempre. Esa maravilla
de familia que tienes.
O el aroma de las sábanas limpias.

Sí, la lucha es ardua, pero amas,
y la certeza del amor
te salva de la angustia
y del acíbar de toda impureza.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué decir? Soberbio. Cada vez te veo más y más poeta, más hecho.

Y enhorabuena. He leído que han dado un importante premio a tu amigo García Baena.

Enrique.

Anónimo dijo...

Se experimenta la caída, pero lo mejor viene cuando sientes el perdón y el renacer de la alegría.

Anónimo dijo...

Me ha gustad muchísimo, Guillermo. De un tiempo acá soy un incondicional de tu escritorio. ¡Sigue así!

Precisamente ayer leí una entrada sobre el libro de María V-N "Un mensajero en la noche" que me pareció realemente buena. Te copio la dirección a ver qué te parece:
http://letrasletradas.blogspot.com/2008/05/un-mensajero-en-la-noche.html

¡Un saludo!

Anónimo dijo...

Las tentaciones de mandar todo a paseo son las que más me afligen. Y cuando escribo todo es todo. No puedo más. Como usted dice no hay ternura, y eso hace que me recluya en mi mundo. Pero en mi mundo no hay nada especial que merezca la pena. Siento ser así, pero son muchos años de reveses. Y su poema ha hecho que piense en esto un poco, que puede ser que haya un poco de esperanza esperándome por algún sitio.

Anónimo dijo...

La lucha es ardua y el premio es gordo: nuestra felicidad haciendo felices a los demás.

Guillermo Urbizu dijo...

Hay que tener fe y esperanza. La belleza de las cosas y hasta el cansancio y los sufrimientos son indicio de esa felicidad que anhelamos y buscamos. Mi poema es lo de menos. La cosa está en encontrar cada uno ese otro Poema magnífico y sagrado que es la constante presencia de Dios en nuestras vidas. Podría quedar muy bien y escribir todo muy literario y no mentar a Dios. Pero les engañaría a ustedes y, lo que es peor, me engañaría a mí mismo.
Mi afán no es escribir a la perfección descubriendo metáforas inauditas. Mi afán es luchar por escribir lo más dignamente posible y hacerlo por amor de Dios. Yo no conozco otra forma de ser feliz, y que esa felicidad resista la dura prueba de la contrariedad y de la tentación.
Gracias a todos por escribir en este blog. Un saludo.

Anónimo dijo...

¡La tentación!,ay,cariño,la tentación ya no vive arriba,la tengo aquí,a mi vera,como en la canción,siempre a la verita mía,hasta el día en que me muera.Y no veas cómo ataca,se emplea a fondo la cabrona.
Y si es ardua la lucha,tú me dirás, me queda la esperanza de que se aburra antes de que yo ceda,¡pero qué difícil,Dios mío!,¡qué débil soy,cojones!

Anónimo dijo...

Tenlo por seguro,si no me hablaras de Dios no te leería.Para leer palabras una detrás de otra sin más están los demás,bueno,casi todos los demás.Alguno se salva y me gustaría que hablaras de esas lecturas que hacen pensar,nos ayudan a ser mejores,más cultos,nos emocionan y con las que pasar el rato es lo más parecido a ganar la vida.

Anónimo dijo...

Intentaré retomar la lucha en la belleza como dices. Pero a veces se esconde mucho. O será que no la veo de tan pendiente como estoy en mamarrachadas. Será eso.

Anónimo dijo...

Hacía tiempo que no me metía en el blog. Y he leído este poema con especial regocijo y provecho. Escribes tanto que no me da tiempo a digerirlo todo.

Anónimo dijo...

El gran fallo de mi vida es pensar que sola puedo afrontarlo todo. Y ese todo se tuerce una vez y otra. No aprendo.

Anónimo dijo...

La lucha es ardua y la vida muy corta. Merece la pena. El poema es muy hermoso.