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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


martes 11 de enero de 2011

La vida es algo más que tiempo



Vivir la vida… ¿Es sólo cuestión de tiempo? Una persona me ha dicho que no tiene tiempo para vivir su vida. Por eso me lo pregunto. ¿Es cuestión de tiempo? ¿Es sólo cuestión de tiempo? Dejo mis brazos sobre la mesa. Agacho la cabeza. ¿A qué llamamos vivir la vida, qué significa? ¿Y qué ocurre con el tiempo que tanto parece escasear? Escucho el compás de femeninos tacones sobre la acera, mientras se alejan. Y ya no están. Otros se acercan… y también se van. Con el acompañamiento de unas voces. ¿Es éste fluir el tiempo? ¿Y la percepción que yo tengo de su sonido no es la vida? Pero hay algo más. Porque imagino esas piernas que caminan; esos cuerpos, y sus pensamientos, preocupaciones y deseos. ¿Estaré yo perdiendo el tiempo cavilando otras vidas, desvarío? Pudiera ser. Tal vez. Aunque no lo creo. Vivir la vida no es sólo sentirse vivo, encorsetado en una cronología o en el desmedido afán de hacer cosas. Como tampoco es desvivirnos en una incesante búsqueda del placer más inaudito. ¡Qué obsesión con el tiempo y su monólogo egoísta! ¡Qué agonía correr hacia no se sabe dónde! Con esa ufanía y su lenguaje basilisco. Vivir la vida es… ir más allá de los días, y trascender el dolor y la queja y el síncope, y demorarse en el adagio donde está la alegría. Sin ni siquiera esconderse tras el camuflaje del trabajo o de los libros. Ah, y aprender a poner cada beso en su sitio.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

Jorge Luis Borges

Anónimo dijo...

Lo diré sin componendas: la vida es eternidad.

Emilio Castro.

Anónimo dijo...

La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.

Oh vida, copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.

No es cierto.

Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.

Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.

Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.

No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.

Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.

Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.

el que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.
La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.

Pablo Neruda

Jota Mate dijo...

Después de ese-os anónimos con las poesías de Borges y Neruda (este sí que sabía vivir la vida como a la gente de la calle le mola), poco que decir.
Vivir la vida es Vivir en Dios.
No se me ocurre más.
Saludos

Anónimo dijo...

Hay 3 cosas que no puedo perderme:

El programa El gato al agua.
Un partido de Rafa Nadal.
Y su blog.

Perico.

Anónimo dijo...

La vida es un milagro. No hay palabras. Incluso contando con el sufrimiento o con la muerte. Ese afán de felicidad que tenemos, ese estar con los seres queridos... La risa, las lágrimas. La belleza de la naturaleza. Y todo es de Dios.

Abrazos de Jacinto Grau.