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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


domingo 4 de abril de 2010

¿El progreso pasa por prescindir de lo católico?



¡Qué fiebre, qué ímpetu! A los que menos importa lo católico son aquellos que precisamente más fijación ponen en sus comentarios. No cesan. Mucho se deben de aburrir con lo suyo, o les sobra el tiempo, o debe de compensar bastante la cosa. El vituperio anticatólico prolifera, es lo que más les pone, es lo que más une a toda esta panda de mediocres semicultos. Da igual el tema. El Papa o las procesiones de Semana Santa, da igual. Lo católico molesta, escuece, es un fraude. Y si dices algo eres tú el que insultas. “A por ellos, hay que darles donde más les duele”. Leyes y jodiendas. Ironías y blasfemias. Presupuesto y sarcasmo. O desdén. Y patadas en la entrepierna de lo más sagrado. ¡Qué tesón tan admirable! Una perseverancia más digna de otras causas. Pero parece que es lo único que tienen. Es como una fe inversa. Pero fe al cabo. La descomposición ideológica y la buena vida burguesa les han dejado el asunto vacío de ideas y el culo dispuesto a lo que sea (me refiero a una inquietud manifiesta). Y el alma prohibida. Y yerta. El pecado es el único valor claro. ¡Qué poderío, qué ahínco! Estos católicos -tantos años de imposiciones reaccionarias- no saben que el pecado no existe, que lo que llaman pecado es la liberación definitiva, el colmo del progreso y de la risa. Por fin. Después de siglos de servidumbres. Hay que hacer ver a la gente que la virtud coarta la libertad del hombre y la vulgaridad nos hace mejores. Destilan amargura y soberbia. Y grima. Y una supuesta y esotérica moral laica que pontifica e interpreta según conviene. Proselitismo de propaganda. La cultura cristiana no cuela, es intransigente. Son tan listos que se han dado cuenta. ¡Qué gente tan profunda y democrática!

8 comentarios:

Montxu dijo...

Curiosa reflexión que invita sin duda hacer otra. Parece ser que ambos extremos utilizan el mismo método de insulto o vejación. Su texto es el mismo pero con distinto nombre emisor y receptor, en definitiva más de lo mismo para nada.


Agur un saludo.

Anónimo dijo...

Eres un as.

Anónimo dijo...

Un escritor católico sin pelos en el alma. Chico, da gusto leerte. Así, sin complejos, bien escrito. Voy a regalar copia de esto en mi parroquia y en mi curro.

Santi.

Anónimo dijo...

Ay Montxu, si quieres los católicos nos quedamos calladitos y que nos fustiguen. ¿Te parece? Nos quedamos quietos y muditos, embelesados y piadositos. Pero ¿tú te crees que somos gilipollas o qué? ¿Piensas que no tenemos sangre en las venas? Yo no veo vejación alguna en lo dicho por Urbizu, pero tiene un par de cojones, como suele. Y eso se lo agradezco. El progreso es el amor de Dios. Lo que no impide poner de cuando en cuando a los imbéciles en su sitio.

Dámaso García Sandoval

Montxu dijo...

Dámaso García Sandoval.

En ningún momento en mi comentario he dicho que esté a favor o en contra de nadie, tan solo comunico mi inquietud a que ambas partes son de una forma u otra un mismo discurso, que no acerca y por contra si se alejan.
Entiendo y comprendo su malestar aunque no comparto la forma, el insulto no es más que un síntoma de impotencia bastante común a día de hoy.

En fin, como es lógico este es el primero y último comentario en respuesta al suyo.


Agur un saludo.

Ana dijo...

Lo que demuestra el nivel del blog, es que a pesar de los pesares, el autor publica posts como el de Montxu. Y es que ser católico, no significa ser tonto, a pesar de los que algunos piensen. En fin, lo que hay que hacer es esforzarse por querer a todos. Un buen comienzo, este, en plena novena de la Misericordia.
Felices Pascuas a todos y a ti, es especial, Guilermo.

Anónimo dijo...

Lo que demuestra el nivel del blog, es que a pesar de los pesares, el autor publica posts como el de Montxu. Y es que ser católico, no significa ser tonto, a pesar de los que algunos piensen. En fin, lo que hay que hacer es esforzarse por querer a todos. Un buen comienzo, este, en plena novena de la Misericordia. Montxu, busca a María Faustina Kowalska, para profundizar en tu teoría de los métodos y eso...
Felices Pascuas a todos y a ti, en especial, Guilermo.

Ana

Anónimo dijo...

Leo con un poco de retraso. El artículo es muy bueno. No termino de ver lo que señala Montxu de que se sitúa al mismo nivel de insulto que la otra parte. No sé si ha visto cómo están últimamente las marujastorres y compañía. Hay muchísimas ganas y se ha perdido cualquier freno. Van a por todas y yo creo que a estos predicadores de a diario -porque les encanta predicar- lo que les molesta es la competencia. El progresismo hace tiempo que ha mutado: ya no es la defensa del débil, la justicia social, sino la imposición de una nueva moral (?).