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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


sábado 27 de marzo de 2010

Llevo mal que mis hijos crezcan



Llevo mal que mis hijos crezcan. Aunque ya sé que no me queda otra y que llevo todas las de perder. Los miro y remiro sin que se den cuenta, o me abrazo a ellos venga o no a cuento -cualquier excusa es buena- como un náufrago del tiempo. No quisiera que crecieran tanto, o tan rápido, pues apenas puedo hacer acopio de unos pocos recuerdos. Mejor sería que siguieran así, entre los 11 y 17 años; así, en este bullicio de voces y risas; de riñas, juegos, exámenes y gritos. Que todo siga como hasta ahora, con esos rostros adolescentes y esas almas de niños. Entrar en casa y sentir la complicidad de sus sueños… ¡Papá! Ay, esa falda, ese pantalón o ese pelo. ¿Nadie ayuda? Recoged esa ropa y ordenad los cuartos. ¿Dónde están esos besos? Papá, hoy juega el Barcelona, ¿lo veremos? ¿Y las notas? No perder nunca esos momentos; estos momentos donde te sientes el hombre más feliz del mundo. Sal ya de la ducha. ¿Habéis bendecido la mesa? Tengo anginas y no podré ir al cole. Me voy a Roma… Hablan todos a la vez. Esos ojos limpios, esas miradas puras. Hijos, sed siempre buenos. Gente honrada y de ley. Personas leales y trabajadoras. Sed buenos cristianos. Es el fundamento. Vale, vale, papá, ya lo sabemos, ahora calla. Y yo los contemplo sin dar crédito a lo que son. Y pienso cuando no estén, cuando pasee por sus habitaciones perfectamente ordenadas y limpias. Cuando entre en casa y… Ya sé, ya sé lo que es ley de vida y todas esas cosas. Pero no es algo que me consuele. A mí sólo me consuela sentir el barullo o ir de noche a sus camas y verles ahí, dormidos. Y acariciarles el pelo y hacerles la señal de la cruz en la frente. Quiero más sus vidas que la mía. Será duro dejar de ver a los indios apostados por las estanterías. Será muy duro dejar de ver las películas de los sábados sin ellos. Será peor el silencio… y los ecos. ¡Dichosa melancolía!

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso. Pero es absurdo además de inútil y muy doloroso mirar la vida de esa manera, es dejar de disfrutar del amanecer porque sabes que termina y llega el día .

Anónimo dijo...

Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurara siempre la huella del camino enseñado.

Teresa de Calcuta

Anónimo dijo...

Me has quitado las palabras de la boca. Con sus ligeras variantes siento lo mismo.

Anónimo dijo...

No son tuyos, son de Dios. Déjale hacer a Él y aprende a amar Su voluntad.

Anónimo dijo...

No hace tanto tiempo y sin embargo parece que hayas olvidado que tú también estabas deseando crecer y volar, que llegó un día en que te enamoraste y desapareció todo lo que no era ella, que soñabas con estar siempre a su lado y formar tu familia, y tener tus hijos para darles todo tu amor. Ahora entiendes a tus padres. Haz memoria y comprende a tus hijos. Y participa con gozo de este vuelo que es su felicidad. Si les has enseñado bien no olvidarán el camino de vuelta.

Anónimo dijo...

Cada etapa de la vida es como un curso , estamos aprendiendo, ahora toca amar de otra manera, amar más.

Clara dijo...

Hombre, Sr. Urbizu! no diga esas cosas que me pilla hoy con flojera y hacen llorar.

Es que hijos, hijos, son de Dios, los padres de este mundo somos sólo el instrumento elegido por Aquel para echarlos a andar. Pero... vaya si se preocupó de crear lazos fuertes para tal menester.

Clara dijo...
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Anónimo dijo...

No hace tanto tiempo y sin embargo parece que hayas olvidado que tú también estabas deseando crecer y volar, que llegó un día en que te enamoraste y desapareció todo lo que no era ella, que soñabas con estar siempre a su lado y formar tu familia, y tener tus hijos para darles todo tu amor. Ahora entiendes a tus padres. Haz memoria y comprende a tus hijos. Y participa con gozo de este vuelo que es su felicidad. Si les has enseñado bien no olvidarán el camino de vuelta.

Anónimo dijo...

Hoy en día hay gente que no sabe querer y disfrutar con sus hijos. Todo son pegas y dificultades, y se pasa la vida sólo con amarguras.
Por eso muchos hijos salen como salen, sin el ejemplo de unos padres cariñosos, cómplices y a la vez con autoridad.

Anónimo dijo...

No hace tanto tiempo y sin embargo parece que hayas olvidado que tú también estabas deseando crecer y volar, que llegó un día en que te enamoraste y desapareció todo lo que no era ella, que soñabas con estar siempre a su lado y formar tu familia, y tener tus hijos para darles todo tu amor. Ahora entiendes a tus padres. Haz memoria y comprende a tus hijos. Y participa con gozo de este vuelo que es su felicidad. Si les has enseñado bien no olvidarán el camino de vuelta.

Anónimo dijo...

No se preocupe tanto hombre, si hoy en dia los hijos no de van ni a tiros.
Hasta los treinta y tantos estan en casa de los padres, haciendo su vida eso si, pero ahorre que los tendra que mantener bastante tiempo mas.

Anónimo dijo...

¿Te acuerdas de tus abuelos? Antes de que te des cuenta estarás disfrutando de tus nietos.

Anónimo dijo...

Dios mio Sr. Albizu, lo mismo me esta pasando a mi, y mire que los mios no pasan de los 15. Sin embargo ya me viene la melancolía de que¨están creciendo¨. Sí, lo importante es hacerlos crecer en la gracia de Dios, ser un instrumento del Todopoderoso para que ellos en el mañana, miren a trás y ... ahí estemos, con abrazos y besos.

Yoly