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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


miércoles 10 de febrero de 2010

En mi agenda




Al cielo hemos de ir, o intentaremos ir. Unos más que otros. Pero de momento me voy a la cama, que es otra manera de entender el cielo.


Contentus paucis lectoribus. Ya ven, Horacio se sentía más que satisfecho con unos pocos lectores. Lo dice en sus Sátiras. ¿Era un acto de humildad y por lo tanto de sensatez? Pudiera ser. Aunque yo me inclino a pensar que era muy consciente de una gran realidad: la Poesía -como la vida- es una sucesión de “pocos”. Debía andar escarmentado de las grandes magnitudes. Lo poco. Una mujer cariñosa, una selecta biblioteca, un par de amigos leales y un buen vino. Y que le dejaran en paz en su casa. Lo poco… El todo. Sus versos.


Soy católico. Nada me es más necesario.


A vueltas con la felicidad. Desde que te levantas hasta que te acuestas quieres hacerte con ella, poseerla. Nunca es suficiente. Con frecuencia rectificas. La confundes con mil bagatelas. Recuerdas con una sonrisa lo que escribió en una ocasión Giacomo Casanova: “Me parecía que para ser feliz no necesitaba más que una biblioteca”. Y es que la biblioteca de un cenobio le había deslumbrado, y hasta se le pasó por la cabeza ingresar como monje (no le duró mucho el ímpetu). Y cuando no es una biblioteca, piensas que la felicidad se esconde en unas vacaciones o en dormir la siesta. ¿Dónde, dónde? ¿Será conformarse con lo que se tiene? ¿Será bregar contra la mentira? ¿Será Dios? Caliente, caliente.


Lo más fácil es reírse de los demás. Lo más difícil es hacer algo por los demás. Lo más inaudito es ponerse en el lugar de los demás.


Dios se hace hombre para redimirnos. Y el hombre se hace dios para... ¿Para qué exactamente? Un desencuentro que, se mire como se mire, es el argumento central de nuestra querida y sufriente historia.


Llega un momento en la vida en que sólo sirve lo Simple, lo Sencillo. Lo demás es basura.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

La cama no es el cielo, pero a veces te esconde del infierno.

Anónimo dijo...

Tenía razón Horacio: sólo Dios basta ( ¿o no era Horacio). Aunque eso es trampa porque Dios es todo.

Anónimo dijo...

No sé lo que soy, una mierda metafísica , no recuerdo dónde lo he oído.

Anónimo dijo...

Frío, frío, la felicidad no existe.

Anónimo dijo...

Lo más normal es que te importen un comino los demás, lo primordial es cuidarse uno: "Una mujer cariñosa, una selecta biblioteca, un par de amigos leales y un buen vino."

Anónimo dijo...

Dios, tanta misericordia desperdiciada.

Anónimo dijo...

Mi ignorancia es infinita, así de simple.

Anónimo dijo...

Es mejor no escribir

Anónimo dijo...

El quinto pensamiento es el más me gusta. Desde luego que es inusitado ponerse en la piel del prójimo.

Anónimo dijo...

Una variante posible:

Soy católico. Nada más es necesario.

Anónimo dijo...

Sólo quería decirte que me gusta mucho escribir y que admiro cómo escribes.
Me llamo Yolanda.

Anónimo dijo...

Muy buenos todos, a seguir