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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


domingo 31 de enero de 2010

Estás en Costa Rica



Estás lejos. Nunca has estado tan lejos de mí. Todo un océano por medio, con su oleaje de belleza rebosante de luz y espuma. Y tú allí, en verano, cuando yo estoy aquí tiritando de ausencia e invierno. Tú al lado de volcanes, selvas y playas paradisíacas; y yo en esta vorágine de grises. Tú, tan lejos; y yo que no llego, que no puedo tocarte. En casa cuando nos miramos se produce un hueco, y nos quedamos en silencio pensando si estarás dormida o nadando en un horizonte que no vemos. Y siempre ponemos un plato de más, sin querer, ya ves lo que son las cosas del amor. Pero la felicidad es así de imperfecta. Te vas y no te quedas. Miro y no estás. Y sólo me queda imaginarte o aguzar el oído por el pasillo por si encuentro un eco tuyo o respirar tu ropa, o la almohada. Más consciente de ti, y de mí contigo. Deambulo por la calle y por la casa sin norte fijo. No está tu mano en la mía o no está el bolso donde guardas lo que te pido, sea lo que sea y estemos donde estemos. No entro en las tiendas ni me preguntas donde está tu teléfono. Me paro en los semáforos y siempre estoy solo. Y espero a que digas algo... Esto es demasiado. ¡Qué lejos estás! ¡Qué lejos está todo! Y acaricio uno de tus vestidos y palpo el amor que te tengo. Antes de dormir sueño, porque no me lo quiero perder, no te quiero perder. Sólo después me duermo. Y cuando me levanto por la mañana no estás. Lo que está es el hueco. Y pese al frío abro la ventana para asomarme a ti, que estás tan lejos. Y tiendo los ojos al cielo, por ver si coincidimos allí, en algún punto equidistante. Quizá leas esto y pienses que no deberías haberte ido. No, no, quédate, disfruta, goza. Pero cuando vuelvas tendrás que perdonarme, porque hablaré poco, sólo tendré alma para mirarte.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Y tú en la Luna de Valencia.

Anónimo dijo...

Escribes con el corazón en la boca, o en los dedos. Da gusto leer algo tan puro.
Felicidades por querer de esta forma y por dejarnos leerlo.
Gracias. Elena García P.

Anónimo dijo...

Quisiera expresarme así.

Anónimo dijo...

Es sorprendente lo bien que escribes. Javi.

Anónimo dijo...

Sí, en la Luna de Valencia y cenando una espléndida fideuá

Anónimo dijo...

Así hay que amar, o por lo menos intentarlo, que ya vale de medianías. Rubén.

Anónimo dijo...

¿Sabe? Me ha hecho llorar. Lo que oye.
S.

Anónimo dijo...

Precioso. Escrito con el corazón. Se lo leí a mi mujer tomándole el pelo. Le dije: mira lo que te he escrito. Me contesto que anda ya y que de quién era algo tan bonito. Me aprece que ya tiene una forofa del blog. Le felicito. Félix R. P.

Anónimo dijo...

El amor todo lo puede y no conoce distancias. Hágame caso Urbizu, su enamorada no se ha movido de su lado. Leticia.

Anónimo dijo...

No quería escribir un comentario porque me ha hecho pensar en la posibilidad de que no esté y no quiero ni imaginarlo. Dios sabe que rezo para ser yo el primero, que si le temo a la muerte le temo más a la vida...sin ella. Y es que no vivo cuando se va. Las pocas veces que viaja por el trabajo me falta en todo y a todas horas, es... eso, es demasiado, y sólo sueño con el día en que va a volver. Por eso no quiero ni pensar en la posibilidad de que se vaya primero, ella se ríe y dice que me vuelva a casar, que me da permiso porque sabe que no sé vivir solo. No se entera de que lo que no sé es vivir sin ella.

Anónimo dijo...

Deberían obligarnos a hacer uno de estos viajes de solteras de vez en cuando, debe ser un gustazo hacer la maleta para una sola, visitar todos las iglesias, museos, exposiciones parándote todo el rato que quieras; no encontrar de todo en el bolso, caminar sin sentirte el sherpa-guía-guardián de la familia...Pero lo mejor es descubrir que saben vivir sin ti, que no pasa nada si faltas, que son capaces...qué quiere que le diga, eso a una le da tranquilidad.

Anónimo dijo...

Me voy. Lo de menos es dónde, donde sea más barato, una de esas ofertas que te levan a la conchinchina por cuatro duros. Lo que no puede importar es cuándo. Cuando sea, que no pasa nada, que no soy imprescindible. Me voy, quiero saber qué se siente. Maleta hecha en un pis- pas, ropa la justa,que luego pesa, y cómoda, para andurrearlo todito todo ; un buen libro, mejor dos, o tres; el cepillo de dientes, una crema, ¿pinturas? no, ¿para qué?, para cuando vuelvas, es verdad: el rimmel y el colorete. A ver, el móvil y el cargador por si hubiera cobertura...,papel y bolis llevo siempre en el bolso..., creo que está todo. ¿La cámara de fotos? ( ¿ Otra foto? mamá eres una pesada, hazla sin nosotros. Anda poneos, que no os cuesta trabajo y a ella le hace ilusión. Pero dile a éste que deje de hacer el ganso. Eres tú, has empezado tú. ¿Yo?Di la verdad, enano, o vas de cabeza a la fuente. ..¡Quietos! ¡Sonreid!). La cámara mejor no.

Anónimo dijo...

No cansa. Gracias. Elena.

Anónimo dijo...

Que lejos está todo cuando el ser amado se aleja, no está con uno. ¡Cuánta razón tiene! La felicidad no es geográfica, no está en el más perfecto paraíso de la tierra. Está en el amor.

Anónimo dijo...

A veces nos damos cuenta que seguimos amando... y mucho más de lo que pensamos, cuando se interponen entre los dos distancia y tiempo sin vernos.
Me ha encantado Sr. Urbizu.
Felicidades por escribir así!!!
Quique2664.