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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


sábado 25 de julio de 2009

De estreno


No todo el mundo puede, en el momento dado
reconocer a su mujer y casarse con ella
JOSÉ CORONEL URTECHO






Cuando te conocí
no pensaba en aniversarios,
ni en los años que fueran a venir. Pensaba
sólo en ti,
en ese instante en el que estaba a solas
contigo.

Antes o después de la boda eras -y eres siempre-
mi presente,
la noticia más importante del día.
Y de la noche.
El argumento de mi vida
y el color de la hierba.
La luz
y la rima de tus labios
y la misericordia de Dios
y el sentido del poema.

Allá donde estoy estás tú,
conmigo.
Lo noto cuando escribo
y las palabras me hablan de ti y me cuentan
lo que sueñas.

Aunque no me veas te miro
y admiro tu blanco perfil y la transparencia
del alma niña que camina de mi brazo
por la avenida de los tilos.

¿Qué quieres que te diga?
Para mí es hoy el primer día.
Es como si acabara de estrenar la felicidad.
Y tu belleza.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades, que me he enterado de esas maneras que hoy cumplís 18 años de casados.
Supongo que tu mujer, amigo mío, se habrá derritido del gusto al leer el poema, que es precioso.

Que cumpláis muchos años más de amor y buena literatura.

Un abrazo. Carlos.

Anónimo dijo...

Así debería de ser, estrenar cada día el amor, con aquella misma ilusión. ¿Pero eso como se hace? Me parece un imposible, algo irreal y que me supera. Los años te vuelven insensible y soberbio.

Anónimo dijo...

Deliciosa manifestacion de su amor. Me agrada leer este tipo de cosas cuando el amor se confunde con la porqueria. Por Dios, alguien que ama de verdad, sin complejos ni fijandose solo en el culo o similares. Ayer escuche en un anuncio de un canal televisivo toda una exaltacion del instinto de cara a la autosatisfaccion sexual de la mujer. Y como mujer me senti denigrada y vejada. Por eso, cuando he leido su poema he sonreido y he pensado que ser mujer es muchisimo mas que esta obsesion enfermiza tipo Aido. Gracias por esa ternura, por esas palabras tan bellas. Bendito sea.

Anónimo dijo...

¿Cuando conocere a un hombre bueno?

Anónimo dijo...

Me uno a las felicitaciones. Encontrar la media naranja no es fácil, y menos acrecentar el amor durante los años con mutua paciencia y buen humor.

Roxy.

Guerrera de la LUZ dijo...

Muchísimas felicidades, sois muy afortunados.

Gonzalo dijo...

Guillermo.
Desde mis 42 años de casado, 6 hijos y 20 nietos quiero comentarte, que le he leido este poema, que lo he hecho mio, perdóname, a mi mujer, la de toda mi vida. Eres un soplo de aire fresco, en un mundo, muchas veces, demasiado gris.

CARLOS dijo...

Un poeta y su alma... Testigos son de la Misericordia de Dios. Vienen a contarnos con belleza, la infinitud de la Belleza, y en lo humano también. Trasciende el amor todos los campos del mundo para instalarse en la pluma de Guillermo y para cantar de manera irrepetible y única -porque todo Poeta con mayúsculas es único- el amor humano en plena dimensión de alegría y dolor. Feliz aniversario. Bendito sea el amor y bendito sea el tuyo y el de Ana.

Carlos Bockor

Anónimo dijo...

Con cierto retraso me uno a la felicitación y a la admiración por el poema.

Álvaro

Anónimo dijo...

Se lo leí a mi mujer y se emocionó. Y eso que le advertí que no lo había escrito yo. Me dijo: Ya lo sé cariño, ya lo sé.
La próxima ocasión le prometo que le digo que lo he escrito yo. ¿Me dejará?

Trenaluna dijo...

Creo, ciertamente, que el amor es uno, así simple y bello se ama cuando se mira a la vida en la belleza de sus simples e irrepetibles renacimientos; el Amor es lo que nos sucede cuando abrimos las puertas, y "la luz como si nada" (me encantó este verso) nos seduce a seducirla y nos tienta a la osadía de seducirlo todo, hasta sus sombras, que son la viceversa de las cosas que vienen y van como las olas...
El amor es uno, con el mismo amor que me preparo una taza de café humeante, con el mismo que amo el vuelo de una hoja haciendo rondas en la mitad de la calle o junto los zapatos y juguetes de debajo de la cama, amo la tristeza de la pupila que me acude, amo la pasión que me despierta desterrándome del letargo acaecido de las cosas cuando me monto en mi desidia del olvido de mirar amándolas, cuando amo lo que amo -y también amo lo que no- con ese, el que he cultivado a encenderse incluso en mis flojeras del amar, es que comprendo que hay un misterio intacto en la esencia de mis dedos... con las manos se hace el amor, a través de las manos, elaboro mi amor dador, con las mismas que acarician y moldean, con amor es que abrazo a la mano que besa lo que hago y las que no hago con amor ...
Bello poema, y gracias; gracias porque al leer, en mí, amanecieron también esas palabras, las necesarias e imprescindibles...

Anónimo dijo...

El amor es lo único que cuenta. Aunque me fastidie decirlo por diversas circunstancias.

Tiene toda la razón.