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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


viernes 26 de junio de 2009

Sueños de verano



El caso es irnos de nuestras vidas, marcharnos lejos, lo más lejos posible de nosotros mismos. Escapar de todo este dislate que amenaza ruina. Lo llaman realidad. No pensar, y correr hacia el resplandor del horizonte que esté más a mano. Tomar el billete del primer avión o del primer tren o barco. Surcar la imaginación a todo trapo y acariciar el espacio y no perder de vista los colores cuando se deslizan por la brisa. Sólo una semana o quince días. ¿Y si pedimos sólo pasajes de ida? Ya volveremos cuando sea. En la vida sólo hay billete de ida. Pues igual. Largarnos, olvidarnos. Y nos quedamos en la cresta de las olas, en los versos de Horacio o en el paisaje de la niñez de dónde no debimos de haber salido nunca. Quedarnos horas en un rincón del silencio, bucear en aguas cristalinas y acostarnos al aire libre para mirar una a una las figuras de la luna. O ir más lejos todavía, y buscar un buen hotel en el país más azul de la tierra. A pie de playa. Quizá no exista nada y haya que imaginarlo todo. ¿Qué más da?, así será más perfecto. Nos quedamos. Sin agendas ni calendarios ni melancolías. Sin planes, ni rutas, ni presupuestos. Abrid las toallas, las tumbonas y las sombrillas. Abrid de par en par el alma y cerrad los ojos. ¡Qué gozo! ¿No sentís que es todo cierto?

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Me haces soñar tio. Eso debe de ser buena literatura, digo yo.

Sandokan.

Anónimo dijo...

Mi vida no es que me convenza demasiado, pero tampoco se crea que la de los demás están muy allá.

Anónimo dijo...

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño, y por el mar las naves.
En cárceles de espacio, aéreas llaves
te me encierran, recluyen, roban. Hielo,
cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo
que alce hasta ti las alas de mis aves.
Saber que duermes tú, cierta, segura
—cauce fiel de abandono, línea pura—,
tan cerca de mis brazos maniatados.
Qué pavorosa esclavitud de isleño,
yo, insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.
Gerardo Diego

Anónimo dijo...

Anoche, cuando dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?

Anoche, mientras dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón,
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas
blanda cera y dulce miel.

Anoche, mientras dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.

Anoche, mientras dormía
soñé, ¡bendita ilusión,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.

Antonio Machado

Anónimo dijo...

Quien no tiene sueños no tiene nada.Si además tiene amigos, aunque sólo sea Uno,lo tiene todo.

Anónimo dijo...

De tu pueblo a tu hacienda te llevabas
la cabellera en libertad y el pecho
guardado por cien místicas aldabas.

Metías en el coche los canarios,
la máquina de Singer, la maceta,
la canasta del pan… Y en el otoño
te ibas rezando leguas de rosarios.

René, el gigante perro del pastor,
en un galope como si nadara,
te escoltaba, buscándote la cara.

Y detrás del René blanco y gigante
en aquel mapamundi de ilusión
cabalgaba sin brida el estudiante.

René hacía tres veces el camino
yendo y viniendo desde ti hasta mí,
ladrando porque no y porque si.

René, acróbata de tu portezuela,
venía a hacer brincar su corazón
escandaloso, arriba de mi arzón.

Luego mordía a las mulas; pero ellas,
al peligroso paso de tu río,
sólo pedían, por sacarte salva,
transfigurarse en un tiro de estrellas.

A ti la voz confidencial del campo
de mañana llamábate la hija
mayor de la comarca, y en la tarde
de todo lo creado la idea fija.

Del mapamundi del amor, no más
yo en estas vacaciones sobrevivo;
pero fuera del mundo van un coche,
un estudiante de Santo Tomás
y un perro que les ladra sin motivo.

Ramón López Velarde

Anónimo dijo...

Muchacho pastor dormido (detalle) de Alexei Venetsianov]


¡SOÑAR, SEÑOR, SOÑAR!

Hazme soñar... ¡Soñar, Señor, soñar!...
¡Hace tiempo que no sueño!
Soñé que iba una vez -cuando era niño todavía,
al comienzo del mundo-
en un caballo desbocado por el viento,
soñé que cabalgaba, desbocado, en el viento...
que era yo mismo el viento...
Señor, hazme otra vez soñar que soy el viento,
el viento bajo la Luz, el viento traspasado por la Luz,
el viento deshecho por la luz,
el viento fundido por la luz,
el viento.., hecho Luz...
Señor, hazme soñar que soy la Luz...
que soy Tú mismo, parte de mí mismo...
y guárdame, guárdame dormido,
soñando, eternamente soñando
que soy un rayito de Luz de tu costado.

León Felipe

Anónimo dijo...

Pues busco, debo encontrar.
Pues llamo, débenme abrir.
Pues pido, me deben dar.
Pues amo, débenme amar.
Aquel que me hizo vivir.
¿Calla? Un día me hablará.
¿Me pone a prueba? Soy fiel.
¿Pasa? No lejos irá;
pues tiene alas mi alma , y va
volando detrás de Él.
Es poderoso, más no
podrá mi amor esquivar.
Invisible se volvió,
mas ojos de lince yo
tengo y le habré de mirar.
Alma, sigue hasta el final
en pos del Bien de los bienes.
y consuélate en tu mal
pensando como Pascal:
"¿Le buscas? ¡Es que le tienes!

Amado Nervo

Anónimo dijo...

"Ten, pues, buen ánimo, hija mia, y no te preocupes por mi, sea lo que sea que me pase en este mundo. Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor".

Santo Tomás Moro

Anónimo dijo...

Lo mío es más cutre. No tengo dinero para irme a ningún sitio. Te haré caso, cerraré los ojos y me iré.

Por lo demás a leer novelas de Anagrama.

Anónimo dijo...

¿Cuántos se van de vacaciones?, ¿Cuántos no saben lo que significa esa palabra?
La proporción es extremecedora.
Puestos a soñar sueño con un mundo mejor, aunque me tenga que quedar de por vida sin vacaciones.

Anónimo dijo...

Puede que sea muy drásico (perdonen ustedes que están haciendo la maleta), es sólo un parecer,vamos, que es que me parece a mí que aquellos a los que más admiro desde siempre jamás tuvieron vacaciones.
Y los que se pasan la vida en unas permanentes vacaciones, allá donde van, me producen sarpullido.

Anónimo dijo...

No quiero resultar pesimista, pero con lo que sueño a veces es con el viaje eterno, y por fin descansar.