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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


jueves 18 de junio de 2009

Las cosas en su sitio


Bueno, vamos a ver, pongamos las cosas en su sitio. Suben el tabaco y la gasolina. Señal inequívoca de que a Blablatero and Company se les han acabado los ahorros de la hucha. Rompieron el cerdito y se acabó lo que se daba. La nueva ministra ha comprado otro cerdito-hucha y quiere llenarlo a toda prisa. Y resulta que me da vergüenza mirarme de más en el espejo. A los 46 años y sin escribir una novela histórica. ¡Qué fastidio! No sé cómo salgo a la calle. Menos mal que Pau Gasol me ha alegrado la vida con una asistencia de las que hacen época. ¡¡Campeones!! En mi casa me dicen que para qué tanto escribir si resulta que no estoy en los escaparates con un librote de tomo y lomo, de esos que dan pasta y hablan de vampiros o magias. Que me deje de poesías vamos, que cambie de género literario. Por correo recibo unas lilas. Algo es algo. Pero mi casa no tiene piscina, ni jardín, ni dispongo de posibles para darme el chapuzón en un club deportivo (donde el agua es siempre azul) y de paso mejorar el revés de mi tenis. Sólo tengo libros. Y una bañera. La playa la vemos en la televisión a cualquier hora. Eso sí que es una ventaja. Hoy mismo, mientras comía, he estado solazándome un rato con las olas. Y con las burbujas de una gaseosa muy fría. Lo malo es tanta gente, y las medusas. Cambiaré de canal. Ahora las persianas bajas. Y el toldo. Hay que mantener el sol a raya. Y a las palomas, que lo ponen todo perdido en su revuelo. Para ver de nuevo el mar abro un libro sobre Joaquín Sorolla, editado primorosamente para la exposición antológica que sobre su pintura tiene lugar en el Prado. ¡Qué luz sale de dentro! Ilumina a quien lo contempla. Cada uno combate el calor y sus inquietudes como puede. Y Obama insiste: dice a cada uno lo que quiere oír. Es un político del montón (¡qué atolladero para los progues del mundo!). Un demagogo. Ha proclamado junio como el mes lesbiano, gay y demás trinares. Pues muy bien. Veremos qué mes destinará a las familias normalitas; la de marido, mujer, niños, pañales y colegios. ¿Agosto quizá, o diciembre? Me inclino por diciembre. Nace Dios y es todo más hogareño. Los regalos, la cena, los reencuentros. O quizá ni siquiera se le pase por cabeza. Ni a él ni a ninguno de sus expertos. No encontrarán meses en el año. Antes habrá otras prioridades, estoy seguro. Y abro el buzón hasta los topes de precios (y con una novela de Anuradha Roy). Sobre el papel todos son los más baratos. Pero lo siento, tendrán que mejorar sus ofertas, no me llega. Además, excepto la comida, artículos de higiene o limpieza y la ropa -no nos ponemos ni la mitad de lo que cuelga de las perchas-, estamos llenos de cosas. O vacíos, que no sé.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

I. Amarás la belleza, que es la sombra de Dios sobre el Universo.
II. No hay arte ateo. Aunque no ames al Creador, lo afirmarás creando a su semejanza.
III. No darás la belleza como cebo para los sentidos, sino como el natural alimento del alma.
IV. No te será pretexto para la lujuria ni para la vanidad, sino ejercicio divino.
V. No la buscarás en las ferias ni llevarás tu obra a ellas, porque la Belleza es virgen, y la que está en las ferias no es Ella.
VI. Subirá de tu corazón a tu canto y te habrá purificado a ti el primero.
VII. Tu belleza se llamará también misericordia, y consolará el corazón de los hombres.
VIII. Darás tu obra como se da un hijo: restando sangre de tu corazón.
IX. No te será la belleza opio adormecedor, sino vino generoso que te encienda para la acción, pues si dejas de ser hombre o mujer, dejarás de ser artista.
X. De toda creación saldrás con vergüenza, porque fue inferior a tu sueño, e inferior a ese sueño maravilloso de Dios, que es la Naturaleza

Anónimo dijo...

¿Qué fin tiene hundir a la familia? ¿Será que en ella se encuentran los valores cristianos que quieren destruir?

Anónimo dijo...

Vacíos, vacíos vacíos. Cada vez estamos más vacíos. La ventaja es que como llegue Dios de súbito a nuestras vidas y nos robe el corazón -milagros hailos-, puede "llenarnos" sin problemas.

Anónimo dijo...

Acaso está lloviendo también en tu ventana;
Acaso esté lloviendo calladamente, así.
Y mientras anochece de pronto la mañana,
yo sé que, aunque no quieras, vas a pensar en mí.
Y tendrá un sobresalto tu corazón tranquilo,
sintiendo que despierta tu ternura de ayer.
Y, si estabas cosiendo, se hará un nudo en el hilo,
y aún lloverá en tus ojos, al dejar de llover.

Anónimo dijo...

A aquel hombre le pidieron su tiempo
para que lo juntara al tiempo de la Historia.
Le pidieron las manos,
porque para una época difícil
nada hay mejor que un par de buenas manos.
Le pidieron los ojos
que alguna vez tuvieron lágrimas
para que no contemplara el lado claro
(especialmente el lado claro de la vida)
porque para el horror basta un ojo de asombro.
Le pidieron sus labios
resecos y cuarteados para afirmar,
para erigir, con cada afirmación, un sueño
(el-alto-sueño);
le pidieron las piernas,
duras y nudosas,
(sus viejas piernas andariegas)
porque en tiempos difíciles
¿algo hay mejor que un par de piernas
para la construcción o la trinchera?
Le pidieron el bosque que lo nutrió de niño,
con su árbol obediente.
Le pidieron el pecho, el corazón, los hombros.
Le dijeron
que eso era estrictamente necesario.
Le explicaron después
que toda esta donación resultaría inútil
sin entregar la lengua,
porque en tiempos difíciles
nada es tan útil para atajar el odio o la mentira.
Y finalmente le rogaron
que, por favor, echase a andar,
porque en tiempos difíciles
ésta es, sin duda, la prueba decisiva.

Heberto Padilla

Anónimo dijo...

Con lilas llenas de agua,
le golpeé las espaldas.
y toda su carne blanca
se enjoyó de gotas claras.

¡Ay, fuga mojada y cándida,
sobre la arena perlada!

-La carne moría, pálida,
entre los rosales granas;
como manzana de plata,
amanecida de escarcha.-

Corría, huyendo del agua,
entre los rosales granas.

Y se reía, fantástica.
La risa se le mojaba.
Con lilas llenas de agua,
corriendo, la golpeaba...
JRJ

Anónimo dijo...

Como sigo un blog sé que siempre estás interesado en las cosas de la juventud, de nuestros adolescentes, ¿has oído hablar de este libro?
http://www.casadellibro.com/libro-por-trece-razones/2900001304167
si es así nos gustaría saber tu opinión.

Anónimo dijo...

Yo si tengo piscina, un jardín de regular tamaño, voy a menudo a la playa, una familia "normalita" y lo que me dá mucha ilusión además de todo lo que tengo, es prender el ordenador y leer tan buenos artículos