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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


domingo 7 de junio de 2009

Cena en familia



Tertulia durante y después de la cena. Hablan por los codos mis hijos. Menos el pequeño, que sonríe y no prueba bocado. ¿Sabes papá? Y se interrumpen mil veces. ¿Me pasas el agua? Las palabras chocan en cadena. ¿Los temas? Los chicos, las chicas, las discotecas, chistes de Jaimito, la sexualidad, la voluntad, el noviazgo, los amigos, el respeto, los padres pesados y pasados de moda… ¡Qué entretenido e instructivo es todo! Le digo a mi mujer con disimulo: “calla, deja que hablen”. ¿Qué viste en mamá cuando la viste? (sic). Aprovecho la oportunidad y me tiro a fondo con la verdad: “Vi a la chica más maravillosa del mundo”. Silbidos y exclamaciones. Lo sé, es un estereotipo, pero para mí es un descubrimiento diario. Nos miran. Jo, qué bonito. No te comas sólo la miga del pan, maleducada. Y hablamos del cariño, del amor. Y apunto: “pues con Dios pasa lo mismo”. ¿Qué es rezar? Eso está chupado mamá. Rezar es hablar con Dios. Es cierto, pero rezar también es estudiar con más esfuerzo, sin distraerse con el agua, con el pelo, con los ojos de Fulana o con las palomas de la terraza. ¡Yo, yo, yo, yo! ¿Qué quiere el del yo? Rezar es amar. Sí, eso es lo más perfecto. Amar, ¿entendido?, y procurar no amargar a los padres. Y colaborar en casa, y no miro a nadie. ¡Deja de comer tomate! Tengo más hambre. ¿No sabes lo que es el sacrificio? Te aguantas. Venga ya mamá. Pues sacrificio en la vida interior, en la relación con las personas, en el estudio, en el orden de vuestras habitaciones y armarios, y en la comida. Que no eres un animal. Ya estamos. Siempre con lo mismo. Ayudad a recoger la mesa. Todos fuera, a estudiar. Sí, hombre sí, ¿y qué más? Estás ya en los finales tío, que no te enteras. Dejad que mamá descanse. Ahora voy yo. Salen todos corriendo. ¡¡Lavaros los dientes y las tres avemarías!! Y ahí quedan los restos de la batalla. Como casi siempre papá recogerá la cena. No me cambio por nadie.

4 comentarios:

Rafael Lizárraga dijo...

que descubrimiento más bello el de hoy: tu blog. Gracias por esta hermosa escena familiar! Definitivamente tu definición de orar me la quedo para compartir.
Saludos desde Buenos Aires.

Anónimo dijo...

Es estupendo lo que cuentas y sugieres. Y cómo lo cuentas.

Anónimo dijo...

Tengo una intriga grandísima por saber de dónde saca las fotos.

Anónimo dijo...

Este sitio está estupendo