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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


sábado 20 de junio de 2009

“Aurora Boreal”, de Asa Larsson



Cuando el calor aprieta no es poco el buscarse un tipo de literatura refrescante. Quiero decir un entorno narrativo donde abunde el agua coruscante, la umbría y sobre todo la nieve. Por eso el verano es una muy buena estación para leer a escritores rusos, bálticos o escandinavos. Se agradece que cada dos por tres -mientras el aire del ventilador te acaricia la sudada nuca- anden los personajes apartando la nieve de sus casas o de los coches, quitándose o poniéndose abrigos y guantes, etc. Consuela un poco (la vida son esos pocos). A veces sientes hasta un breve escalofrío cuando de pronto se abre la puerta de la calle y oyes la ventisca y aparece la noche.

Así es la atmósfera que rodea la acción de Aurora Boreal (Seix-Barral), escrita por Asa Larsson (Kiruna, Suecia, 1966). La blancura de la nieve y la oscuridad de esa noche casi perpetua. Noche y nieve. Más los efectos cromáticos de la aurora boreal. El crujido del hielo y la escarcha del cielo. Hace mucho frío. Fuera, pero también dentro, en las almas de unos personajes obsesionados por las formas de un puritanismo sofocante y no poco displicente. La religión está en todas partes y en ninguna. (Es un universo que se ve muy bien en las películas de Bergman). Las citas bíblicas son continuas, y los cánticos y demás apoteosis; y omnipresente la Iglesia de Cristal en toda Kiruna. Una iglesia con tres pastores y el consejo de ancianos, y por encima de todos ellos la figura mesiánica de Víctor Strandgard. Justo la persona que resulta salvajemente asesinada en el centro mismo del templo, donde la esponjosa alfombra está tenida de sangre.

Rebecka Martinsson -la protagonista- es una prestigiosa abogada nacida en Kiruna (como la autora de la novela), que trabaja en una prestigiosa firma de abogados de Estocolmo. Está lejos de su pasado. Al menos eso cree. Es una mujer peleona, dura, que ha aprendido a no dejarse intimidar por los hombres. Tampoco se fía de Dios. Hermosa y escéptica. Se ha dejado mucho dolor por el camino (incluido un aborto). Sólo cree en lo que puede hacer ella misma y no se fía de los demás. A la escritora Asa Larsson le gusta demorarse. Las palabras se recrean en la naturaleza y en las personas. Y, de cuando en cuando, se visten de cursiva para rememorar el pasado, para que el lector se haga idea cabal de los asuntos, por más escondidos que estén. El pueblo -y con él la novela y casi todos sus personajes- está imbuido de una profunda melancolía que va decantándose en delirio. El crimen es el detonante que saca a la luz toda una enorme falsedad de supuestas virtudes y prestigios. Demasiados intereses ocultos tras la máscara de lo espiritual.

En la página 162 escribí al margen: “la cosa se pone interesante”. Puede que fuera por la misma decisión que manifiesta Rebecka en ir al grano, y que contagia al lector. Es valiente. No se conforma, va más allá. Los sospechosos aumentan. Era muy fácil acusar a la hermana del muerto, Sanna (que fue quien lo encontró). La presencia de nuestra abogada comienza a inquietar a demasiada gente. La amenazan, pero no sirve de nada. El silencio -“todo lo que no se dice es lo que delata a una persona”- estalla en amargura y mentiras que no pueden más. Los nervios hacen mella. Y Mella es precisamente el apellido de la policía que está sobre las distintas pistas: Anna-Maria Mella. Los diálogos son brillantes, y fluido el ritmo del suspense que el lector tiene la posibilidad de abrir por la primera página, si es que quiere saber el final.

No sé si Assa Larsson es la reina o la princesa o la infanta de la novela negra escandinava. Si es superlativa o majestuosa. Yo más bien me inclino a pensar que es una buena narradora. Sencillamente. Sin tanto boato promocional. Con una acertada primera novela premiada por los escritores suecos. Y la avispada editorial ya nos dice que va a traducir y publicar las dos siguientes. Pues encantado. Desde luego yo las leeré. Que tengan buen día.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

El que no se consuela es porque no quiere. Yo prefiero refrescarme de otras maneras que los abrigos me hacen sudar de solo imaginarlos.

Anónimo dijo...

Me han regalado "El secreto", si lo conoce y quiere comente algo.

Anónimo dijo...

Siempre me tientan sus sugerencias sobre libros. Transmite un gran amor por ellos. Yo me fío más de la gente que ama los libros. Es algo innato.

Gloria L.

Anónimo dijo...

Esta tarde me pasaré por alguna librería y curiosearé como es debido. Igual me hago con esta aurora boreal.

Anónimo dijo...

Oye la compré al final y es mejor de lo que decías. He leído la primera de Millenium y me gusta más como escribe esta sueca. Entre suecos anda el juego.

Carlos López Cubas dijo...

Creo que pierde mucho con la traducción, porque el lenguaje muchas veces no resulta muy coherente con lo que supongo se pretende expresar.
Como novela inaugural (para mi) de escritores suecos no me ha convencido demasiado.
Probaremos con los Millenium más adelante, a ver que tal.

Anónimo dijo...

He descubierto este artículo. Acabo de terminar la lectura de Aurora boreal. Es entretenida pero no me acaba de convencer del todo. Aunque leeré lo próximo que publiquen de ella. Algo me dice que esta escritora lo va ha hacer mucho mejor.

¿Alguien sabe el motivo del boom de este tipo de literatura en Suecia?

Anónimo dijo...

lo siento mucho pero es un bodrio de los pies a la cabeza, llevo 170 paginas y lo unico que a pasado es que se an cargado al pastor y la hermana es la sospechosa, a mi parecer demasiado dialogo inservible, mucha chachara y poca chichi, de lo peorcito, de todas formas lo acabare, tal vez cambie de idea y vuelva aqui a retractarme de mis palabras.

Anónimo dijo...

De completo acuerdo con el anónimo de octubre: un perfecto bodrio. No creo que vuelva a leer nada más de esta autora. Y yo sí la he terminado. Después de Mankell, nada, aunque la 1ª de Millenium se deja leer muy bien. Y antes (con muchas menos pretensiones que Asa Larsson o que Camilla Lackberg, pésima también) Maj Sjövall y Per Wahlöö escribieron varias novelitas muy dignas que os recomiendo.

yole dijo...

Pues si es igual que "Sangre Derramada", que me la he tragado, no creo que vaya acomprarla ni que vuleva aleer nada de esta suaca de nombre Asa.

Saluditos.