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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


domingo 21 de junio de 2009

40º aniversario de la editorial Anagrama



Que una editorial cumpla 40 años hay que celebrarlo a lo grande. O privadamente en tu casa o en un parque, leyendo uno de sus libros con el acicate de una cerveza bien fría. Por ejemplo recomiendo cualquiera de Alan Bennett. Cuarenta años de gran literatura. Casi nada. Una editorial que es inseparable de un par de generaciones de lectores. Sólo es comparable a la influencia de los libros de bolsillo de Alianza Editorial. Pero es distinto. Anagrama era -y es- la continua apuesta por el valor de los mejores escritores contemporáneos. Lo mejor de lo mejor (no exento de libros fallidos o medianos). En Anagrama un servidor comenzó a leer a Javier Marías y a Álvaro Pombo, a Vladimir Nabokov y a Paul Auster, a Kazuo Ishiguro y a Claudio Magris, a José Antonio Marina y Enrique Vila-Matas. ¡Cuántos momentos! ¡Cuántos títulos inolvidables! Recuerdo con especial gozo la lectura de La leyenda del Santo Bebedor, de Joseph Roth, o Réquiem, de Antonio Tabucchi, o La conjura de los necios, de John Kennedy Toole, que compré en un quiosco de prensa de Logroño. O, posteriormente, la de 84, Charing Cross Road, de Helene Hanff; o el magnífico texto que es Una pena en observación, de C.S. Lewis (en la traducción de Carmen Martín Gaite). Son tantos los libros editados por Anagrama que me van viniendo a la cabeza que es imposible enumerarlos todos. Libros que están unidos a circunstancias muy variadas de mi vida. Unas entrañables, otras no tanto. Las librerías donde los compré y los rincones donde los había leído. En mi biblioteca hay muchas estanterías donde predomina el color amarillo (de su colección de literatura internacional, no en español, “Panorama Narrativa”) o el gris de la narrativa hispana, o el verde de las biografías (“Biblioteca de la Memoria”); o ese gris más oscuro (colección “Argumentos”) donde desde 1969 se vienen publicando algunos de los más certeros o emblemáticos ensayos: Ricardo Piglia, Hans Magnus Enzensberger, Harold Bloom, Félix de Azúa, Eugenio Trías… O las “Crónicas” de los más variopintos reportajes. La celebración del 40º aniversario es volver a sumergirse en su catálogo, que por si solo es una joya bibliográfica. Volver sobre lo leído o descubrir el placer de lo escondido por el tiempo y los demás libros que se van acumulando en dobles filas o por encima. Y la celebración nos va a traer otro color, “otra vuelta de tuerca”, que es como se va a llamar la nueva -o renovada- colección. Es un color rojo desvaído o teja o rubor. No sé. Un color que nos refresca a los lectores la memoria, y que es relectura de la mejor literatura de Anagrama. Una buena parte del esplendor de la vida que mientras leíamos iba pasando a nuestro lado, página a página. Cuatro títulos para empezar: El rey de las Dos Sicilias, de Andrzej Kusniewicz; Relatos autobiográficos, de Thomas Bernhard; La fortaleza asediada, de Quian Zhongshu; y todas las novelas protagonizadas por Tom Ripley, de Patricia Highsmith, en un único volumen. Gracias Jorge Herralde, fundador y director de todo este maravilloso tinglado, gracias por todo este alborozo de papel y palabras y silencio. El libro y el lector (y la cerveza fría). Lo demás son ganas de enredar. Leo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena Anagrama. Y gracias por su trabajo. Llevo años leyendo sus libros. Urbizu tiene completa razón, hay estanres en mi biblioteca que son casi amarillos. Su colección de literatura extranjera es la que me parece mejor.

Anónimo dijo...

Felicidades Anagrama. El último libro que me he leído de ustedes es el Diario de Helene Berr. Urbizu lo recomendó y yo amén.

Anónimo dijo...

En este país, que un negocio ( y una editorial no es otra cosa por muy cándidos, ingenuos y altruistas que nos parezcan a veces) cumpla 40 años es para que le den la Medalla al Mérito en el Trabajo.

Anónimo dijo...

Es la editorial perfecta para publicar o para leer un libro.

Anónimo dijo...

Es la mejor editorial. Aunque Seix-Barral o Siruela también están en el top.

Anónimo dijo...

Me he comprado el libro del autor polaco que sale en la imagen. Para el verano.

Anónimo dijo...

Para el verano voy a leer a Ripley. Tiene buena pinta -lo he visto en El corte inglés- y no sé como actúa porque no he leído nada de esta mujer. Gracias.

Anónimo dijo...

Ese libro que comenta de Una pena en observación de Lewis es de lo mejor que he leído en mi vida.
Y corroboro la grandeza de la editorial Anagrama. Felicidades por el blog.