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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


viernes 22 de mayo de 2009

¿Hay algo imposible?



Alguien te dice: “Imposible”. El asunto puede ser cualquiera. Esto o lo de más allá (sobre todo lo de más allá). Imposible. No puede ser. Siempre existirán problemas y cortapisas. Y pesimistas e incrédulos. Insiste: “Imposible del todo”. No te hagas ilusiones. ¡Son tantos los impedimentos! Desiste y apacienta la resignación y la paciencia. O deja que pasen los meses y los años. Igual tienes un golpe de suerte, ¿quién sabe? Ahora imposible. Tal y como están las cosas es una deliciosa utopía (queda bien esta palabra). Ya te gustaría. Pero no. Anda calla, tampoco es tan imprescindible y no se va a hacer verdad sólo porque tú lo quieras. ¿El qué? Pues qué va a ser: esta ilusión que tienes. Déjalo ya. ¿Para qué quieres ir allí, a ese lugar, o para que quieres soñar si por más que sueñes el sueño seguirá siendo un sueño? Haz como si ya estuvieras allí, o como si el sueño que sueñas fuera la única realidad. Y ya está. Pero igual es peor ¿no? Sí, es peor. Todavía un imposible mayor. Y tanto imposible desanima al más pintado. Es como una pared siempre ahí, tan sólida. Como un muro insalvable. Es comprensible, eres hombre. Puede que la solución esté en desearlo del todo. En poner todo de tu parte, con fe. Y eso sea el comienzo del camino, y ya hayas emprendido así el viaje. Al menos puedas recorrer un buen trecho. No sabes. “Imposible, imposible”, insisten una vez y otra vez esas voces agoreras. ¿Y si ya estoy allí, dentro de mi anhelo? ¿O si lo que tanto deseo ya está siendo posible aquí y no me doy cuenta de ello? Benditos imposibles Dios mío, que los haces posibles. Y tan ciertos. Creo.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay nada imposible para el que cree.

A mí me cuesta creerlo.

Buenos días y agradecido.

Anónimo dijo...

Pues yo no paro de soñar. Si llega, llega, si no pues nada, a aguantarse.

Anónimo dijo...

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes a mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.

Anoche cuando dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.

Anónimo dijo...

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas del mar,
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizár;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un dia una lágrima denuncia mi tormento
-el tormento infinito que te debo ocultar-
te diré sonriente:"No es nada...Ha sido el viento"
Me enjugaré la lágrima...¡y jamás lo sabras!

J A B

Anónimo dijo...

Cada vez que levante los ojos
beberé toda el agua del cielo.
Su agua azul, temblorosa de pájaros,
se me irá derramando por dentro.
Y allá donde las sombras mezquinas
me despierten un mal pensamiento,
allá donde se agiten las alas
nocturnas y vagas de tristes deseos,
formará el claro río una charca
de profundo y tersísimo espejo,
zodiacales los signos en torno,
y la estrella del Sur en el centro.
Y si un día me siento agobiada
de tener tanto cielo en el pecho,
me hundiré en una charca clarísima
con un rayo de sol en el cuello.
Suicida de azules riberas,
yaceré sobre un lodo arcangélico.
Un reposo de miles de años
me estará acariciando los huesos...

S M

Anónimo dijo...

Detente, sombra de mi amor esquivo,
imagen del hechizo que mas quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?
J I C
Mas blasonar no puedes, satisfecho
de que triunfa de mi tu tiranía;
que aunque dejas de burlado el lazo estrecho

que tu sombra fantastica ceñía,
poco importa burlar lazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.

Anónimo dijo...

Tiene gracia: O santo o nada,¿no te fastidia?, cómo si eso de ser santo estuviera al alcance de cualquiera. Cualquiera como yo no se pone esas metas, ¿para qué, si son imposibles?,meros sueños y los sueños, como dijo aquel fulano, sueños son.
Soñar no sirve de nada, te entretiene, vale, pero ya está, y menuda forma idiota de pasar el tiempo, luego no ganas para desengaños.

Y hoy, commo si me hubiera leído el pensamiento, se despacha con un tratado sobre imposibles-posibles para Dios, acabáramos,¿dónde está ese Dios?, ¿de baja por depresión?, no me extraña y para el caso es lo mismo: no está y por tanto lo imposible sigue ahí desafiándole, esperando que acepte el reto, demostrando que lo que no puede ser no es y además...¡es imposible!.
¿Santo?Imposible.

Nada

Anónimo dijo...

Si lo que quieres es vivir cien años
no pruebes los licores del placer.
Si eres alérgico a los desengaños
olvídate de esa mujer.
Compra una máscara antigás,
manténte dentro de la ley.
Si lo que quieres es vivir cien años
haz músculos de cinco a seis.

Y ponte gomina que no te despeine
el vientecillo de la libertad.
Funda un hogar en el que nunca reine
más rey que la seguridad.
Evita el humo de los puros,
reduce la velocidad.
Si lo que quieres es vivir cien años
vacúnate contra el azar.

Deja pasar la tentación
dile a esa chica que no llame más
y si protesta el corazón
en la farmacia puedes preguntar:
¿Tiene pastillas para no soñar?

Si quieres ser Matusalén
vigila tu colesterol
si tu película es vivir cien años,
no lo hagas nunca sin condón.
Es peligroso que tu piel desnuda
roce otra piel sin esterilizar,
que no se infiltre el virus de la duda
en tu cama matrimonial.

Y si en tus noches falta sal,
para eso está el televisor.
Si lo que quieres es cumplir cien años
no vivas como vivo yo.

J S

Anónimo dijo...

Te regalo mis sueños que no valen para nada.

Anónimo dijo...

La mañana se despereza
en la intimidad de las sábanas.
Y están abiertas todas las ventanas
de la brisa.

- “¡Arriba por favor! ¡Venga, despertaos!
En los sueños ya se ha hecho de día”.

Guillermo Urbizu

Anónimo dijo...

A mí cuando alguien me dice imposible a alguna cosa me cabreo y me empeño hasta que sale lo imposible. O me vuelvo loca. Begoña.

Anónimo dijo...

Imposible ni idea, pero mentiras a espuertas.

Anónimo dijo...

Me gustaría que hiciera una lista (me conformo con dos o tres)de imposibles que Dios haya hecho posible, si conoce alguno.

Le espero.Sentado,para que piense con tranquilidad y pregunte e investigue...