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Reflexiones, poemas, escorzos de vida, fe de lecturas, noticias de amigos... No pretende ser un desahogo, más bien un diálogo. Un demorarme en el resplandor de nuestra existencia. Y en su literatura.


lunes 18 de mayo de 2009

Blablatero y el drama de España




Que yo sepa Satanás es el padre de la mentira. Lo que no sabía era que también lo es de la política. Por lo menos de la política del Sr. Blablatero. Las pruebas son palpables. No hay vez que abra la boca que no mienta, que no disimule, que no intente borrar la verdad con ese típex especial que mantiene vivas las llamas del infierno. Y no hablo del infierno infierno: del eterno. No, hablo del infierno en el que nos está sumiendo su falta de talento, de previsión, de organización, de formación, de vergüenza y de reflejos. (Por otro lado es evidente que no sabe dirigir equipos de gobierno ni elegir a los mejores). Ya Cadalso denunciaba en el XVIII que los españoles somos muy dados a hablar y que nos gusta más polemizar que solucionar los problemas. Y así estamos. Tanto “extender la igualdad” y tanto ministerio de la igualdad para esto: para cuatro palabras, mientras el paro y las deudas y las hipotecas y los impuestos y los precios se nos están comiendo vivos. Blabatero es un chapuzas integral y no se quiere enterar. Vamos a ver señor mío, la cosa está en que falta para comer, que no llegamos a final de mes (o a mediados), que las parroquias y centros de caridad están desbordados, como jamás han visto. La cosa es que a muchos de nosotros nos sostiene la familia, que él tanto persigue por oscuras razones de logia. ¿Blabatero es torpe definitivamente o además es malo? Desde luego es un tipo de partido, un mitinero, un político muy del montón. Y nada más. Su proceder lo avala. Escuché íntegra su lectura del estado de la nación (un sacrificio que hay que valorar en su justa medida). ¿Qué era aquello? Lo de siempre: un juego de ilusiones y malabares, promesas revenidas, complejos y mentiras. Un discurso de alguien que sabe que no da para más, que bandea entre treta y treta. No hay más de dónde sacar. Su magín está donde estaba: en Babia. Es difícil que alguien te crea cuando ya ni tú te crees a ti mismo. Son las palabras y son los gestos. Pero sobre todo lo que le retrata a Blablatero son los hechos. Y es que al final lo que tiene la mentira es que nos deja solos, chuscos y desorientados. Ya no sabes dónde estás, si vas o si vienes. Pierdes el norte del alma y de sus potencias. La realidad pasa a ser una idealidad de cuento, de chicha y nabo. Blablatero se esconde en un berenjenal de palabras vacías, sin ideas de cierta enjundia y madurez y amplitud de miras. ¿Ordenadores para los niños (creo que esta peli ya la he visto)? ¿Píldoras a gogó para las crías? Todo niebla y sombras y mentiras. ¿Y las rebajas de impuestos, y las ayudas reales a las familias, y una política laboral adecuada a las circunstancias en las que estamos, y la contención en el gasto? Pero Blabatero erre que erre. Aborto libre y gratuito hasta la semana catorce, que puede llegar hasta la veintidós en caso de peligro para la madre o malformaciones. Porque es moderno y dice que defiende a las mujeres, y además es un negocio de muerte. Lo dicho: un infierno. Rajoy tiene toda la razón: “El estado de la nación es éste: cuatro millones de parados”. De momento. Y una degradación moral que nos seguirá pasando factura en próximas generaciones, cuando Blablatero y compaña sean sólo un mal sueño que ocurrió a principios del siglo XXI. En España.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial todo. Y mire que la política ya me cansa. Pero sobre todo es genial lo de Blablatero. Le define a la perfección.

Anónimo dijo...

Dica Satanás que está hasta los mismísimos cojones de que lo relacionen con este inepto que, si bien le está ayudando como muy pocos lo han hecho a lo largo de toda la historia, éste no tiene ni zorra idea del infierno donde nos está metiendo. Y que no soporta esa sonrisa de imbécil y bobalicón.

Anónimo dijo...

¿De qué se ríe?
(Seré curioso)

En una exacta
foto del diario
señor ministro
del imposible

vi en pleno gozo
y en plena euforia
y en plena risa
su rostro simple

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

de su ventana
se ve la playa
pero se ignoran
los cantegriles

tienen sus hijos
ojos de mando
pero otros tienen
mirada triste

aquí en la calle
suceden cosas
que ni siquiera
pueden decirse

los estudiantes
y los obreros
ponen los puntos
sobre las íes

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

usté conoce
mejor que nadie
la ley amarga
de estos países

ustedes duros
con nuestra gente
por qué con otros
son tan serviles

cómo traicionan
el patrimonio
mientras el gringo
nos cobra el triple

cómo traicionan
usté y los otros
los adulones
y los seniles

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

aquí en la calle
sus guardias matan
y los que mueren
son gente humilde

y los que quedan
llorando de rabia
seguro piensan
en el desquite

allá en la celda
sus hombres hacen
sufrir al hombre
y eso no sirve

después de todo
usté es el palo
mayor de un barco
que se va a pique

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe.

Mario Benedetti

Anónimo dijo...

Me estaba acostumbrando a las fotos tan bonitas de días anteriores y hoy, cuando he entrado en su blog, por poco no me da un infarto.Eso no se hace,por Dios, ¿no conoce usted los letreritos que advierten:" El contenido de estas imágenes pueden herir la sensibilidad del espectador"?

Anónimo dijo...

No hay nada más peligroso que un tonto con poder.

Anónimo dijo...

Si, sí, genial lo de Blabatero. Pero aunque no diga nada de calado ni sepa, es un tipo de cuidado. Ojo con él. Sobre todo ahora, completamente a la defensiva.

Anónimo dijo...

Dicen los teólogos que Satanás no existe, por tanto no puede ser padre de mentiras, de políticas ni de nada.

Guillermo Urbizu dijo...

Posiblemente los que no existan sean los teólogos, producto de la fantasía.

Pero Satanás existe, ya lo creo que existe. El mal es la prueba más palpable.

Saludos a todos.

Anónimo dijo...

No pierdas el tiempo con esto.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

El mal - dicen los teólogos - es la ausencia, el rechazo, la negación del bien.
No puede existir un dios malo, origen del mal (Satanás, Lucifer, Belcebú, Diablo, Mentiroso, ZP, el patas o como quieras llamarlo) a la vez que un dios bueno,principio del bien (Dios), pues sólo uno puede ser eterno, inicio y origen de todas las cosas.
Si existiera un ser (creado por Dios, como todas las cosas), que fuera principio del mal, sería que Dios es un Dios malo pues crea criaturas malas. Además todo lo engendrado por Dios goza de su misma naturaleza y, por tanto, es bueno.
El mal- dicen los estudiados- como rechazo del bien que es,nos perjudica, si rechazamos el bien somos nosotros los primeros y más perjudicados, los que nos hacemos daño, los que finalmente nos provocamos el mal, ¡pero nosotros no somos el demonio!
En consecuencia, el mal, que visible, palpable y evidentemente existe, no puede personificarse en un ser , se llame como se llame.

Ya pueden decírmelo Guillermo Urbizu, Antonio Fortea, Paloma Gómez Borrrero, el papa o la Biblia, la verdad es que Satanás no existe, es sólo un concepto.

(He aquí el triunfo del patas, hacernos creer que no existe. Yo esperaba que me lo argumentaras mejor, que me contaras tu experiencia)

Anónimo dijo...

Dos niños hablando de lo que han aprendido en la clase de religión.
- Oye, ¿y tú qué piensas de ese tal Satanás?
- Psche, acuérdate de lo que pasó con los Reyes Magos o con el Ratoncito Pérez, seguro que Satanás también son los padres.

Anónimo dijo...

Probablemente el diablo no existe y el infierno tampoco.Dios es bueno, deja de preocuparte.

Anónimo dijo...

¡¿Qué Satanás no existe?! Entonces, ¿en quién me he estado cagando yo todos estos años?

Anónimo dijo...

Un acierto lo de Blablatero. Saque la patente cuanto antes.

Curro.